La cría del caballo peruano, la equitación, el volteo, el salto, son distintas disciplinas dentro del hipismo, la pasión de los caballos que se despunta con gran nivel en Catamarca. “Hay millones de caballos peruanos de paso y mis nietas quieren hacer volteo y salto”, reclama a veces don Ernesto Miranda, el ya célebre criador de caballos que inauguró una “dinastía” ecuestre en Catamarca.
Volteo y salto hípico de proyección
Como una manera de apuntar la artillería en ese sentido, la semana pasada llegaron a la provincia la entrenadora del equipo nacional de Volteo Yanina Álvarez y la jueza internacional de la Federación Ecuestre Argentina, Jéssica D’Alessio para dictar una clínica de entrenamiento para el próximo Torneo Nacional de esta especialidad.
Entre los atletas que tomaron parte, estuvieron jóvenes miembros de “Dinastía Ecuestre” de Catamarca y La Rioja, varios de los cuales ya han logrado importantes galardones en torneos de nivel nacional e internacional, tanto en volteo como en saltos sobre vallas. También los caballos premiados ponen lo suyo, como el caso de “Tambo Tiburón”, uno de los mejores ejemplares del país. Este macho fue galardonado como campeón sudamericano y pertenece a Marlene Molins, coordinadora de la actividad desarrollada en el Club Hípico Catamarca (CHC).
La clínica fue la instancia previa para el selectivo clasificatorio regional (Catamarca y La Rioja) de Volteo que se desarrolló al día siguiente, y que definió a los jinetes y amazonas que viajarán al Nacional de noviembre y el año que viene a República Checa. De esta manera los atletas, entrenadores, criadores y caballos pusieron en juego las coreografías, con música, maquillaje, vestuario y las respectivas performances redoblando el esfuerzo para intentar llevar a lo más alto el prestigio del país en competencias en el resto del mundo.
“Es un lujo poder tener a Yanina (Álvarez) en Catamarca porque casi no está en el país. Hace poco estuvo en Carolina del Norte (EE.UU.) donde representó a Argentina quedando décima entre 19 naciones participantes y la semana que viene se va a México a una capacitación”, expone Molins marcando la importancia de su presencia. También D’ Alessio, jueza internacional que viene de estar seis meses en Inglaterra, aportó la capacitación teórica de reglamento y la práctica para los atletas en el CHC.
El volteo
Es una disciplina hípica que depende de la Federación Ecuestre Argentina, como el salto, el adiestramiento, el endurance y la prueba completa. Básicamente consiste en hacer gimnasia sobre el lomo del caballo en movimiento. No hay límite de edad y es mixto el deporte. El volteo es la iniciación en la equitación. “Es la forma correcta por donde los niños deben comenzar a través de este deporte. Para tomar confianza, equilibrio, postura y todo lo necesario para la motricidad”, sintetiza Álvarez. Después, como todo deporte se divide en recreativo o competitivo. Están los chicos que lo toman como paso para seguir en otra disciplina hípica y están los que compiten en forma serias en las distintas categorías: desde inicial a elite. Todavía el volteo no es olímpico. Dentro del hipismo tiene un atractivo, una historia en una cantidad de países por lo que ya debería ser olímpico.
Acabamos de volver del mundial ecuestre, que es lo más importante que hay en el hipismo, y quedamos en el puesto número diez del mundo como equipo. Después tenemos chicos a nivel mundial que están muy bien”, dice la entrenadora que está a cargo del seleccionado desde hace más de diez años.
¿Qué has encontrado en Catamarca?, le preguntamos. Como en todos lados, hay chicos que se están iniciando y otros con más experiencia. Ahora los estamos ayudando porque varios chicos están seleccionados para los nacionales y para el Internacional nivel FEI, al que también irán a competir. “A ese nivel ya hacen falta varias horas diarias de entrenamiento con el caballo y sin el caballo. Preparación física, gimnasia artística, muchos chicos hacen como complemento danzas o algún tipo de baile, expresión corporal e incluso clases de teatro para todo lo que es interpretación artística. Tienen que complementar con otras cosas para llegar siempre un poco más”, explica la coach.
Entre los atletas que participaron de la clínica estuvieron Alejandrina Palou (entrenadora y competidora, miembro de la dinastía) y el riojano Zapata, quien compitió en la categoría “Una Estrella Masculino” y salió campeón sudamericano en Brasil.
El salto
Es otra de las disciplinas que se practica en el club. El sábado pasado, en la pista estaban dispuestas ocho vallas adornadas con ramilletes de flores para sortear diferentes niveles de dificultad. “Es una pequeña muestra como para mostrar el nivel que ya estamos teniendo aunque tengamos unos pocos meses de entrenamiento. El salto es un deporte en el que vale mucho la experiencia y el entrenamiento que se tenga”, manifiesta la joven Julieta Bazán Molins, quien tuvo a su cargo la coordinación de salto. “Invitamos a Dinastía de La Rioja para hacer un pequeño encuentro y una muestra entre las dos escuelas para que los chicos vayan adquiriendo espíritu competitivo y a perder los miedos”, explica la joven que aspira a que el año que viene pueda hacerse en Catamarca un concurso oficial de salto. Un paso firme en ese sentido es el hecho de haber traído este año caballos “de sangre” para el salto, lo cual le otorga un plus al reverdecer de la actividad y encamina el sueño de tener un representante olímpico.
“Yo llevo la herencia de mi mamá y de mi abuelo que fue quien le inculcó los caballos desde muy chiquita a mi madre. Ya desde los 13 años está con esto. Yo soy su hija más grande y desde muy chiquita me lleva a andar a caballo. Ella fue criada y entrenada en Buenos Aires, y cuando nos mudamos a La Rioja fundó un club, que era su sueño. Ahí yo me enganché y la seguí”. Con este valioso testimonio, Julieta –hija de Marlene Molins- explica qué es ser parte de una dinastía ecuestre. “Acá en Catamarca encontramos lo mismo con la familia Miranda. Ernesto es uno de los criadores más grandes de caballos peruanos, y de los mejores del Norte y de todo el país. Lo siguieron Juan Cruz y Santiago, que son grandes jinetes, y nosotros logramos la tercera generación que son Malena (14, se inclina más por el volteo), Isabella (14, se inclina más por el salto), el pequeño Octavio (3) y Espi, que con menos de un año ya se sube a un caballo”.
Basta con pararse unos minutos en el Club Hípico y disfrutar de la nobleza de compartir el tiempo con un caballo. A la cría de los caballos peruanos –quizás el evento hípico más difundido en la provincia- y a las clases de equinoterapia, ahora se amplía la oferta de actividades que también integra a personas con discapacidades físicas y mentales.
En volteo, el primer concurso que se hizo en Catamarca fue en el 2008 y, después de diez años, el CHC está retomando la actividad con la misma estructura y hoy la escuela tiene 38 alumnos. Con el salto ecuestre (disciplina olímpica), tiene en común la necesaria simbiosis que hay que lograr entre el caballo y quien lo monta. Siendo que a la vista admirar estas rutinas que combinan la naturaleza humana y la animal resulta un placer, es de esperar que el disfrute de la actividad como protagonista sea una de las maravillas más lindas que ofrece el deporte.
Fotos: Diego Rodríguez y M. Molins
VOLTEO. Combina el andar a caballo con la expresión artística.
ABIERTAS. Estas disciplinas ecuestres son mixtas y para todas las edades.
SELECTIVO. La entrenadora nacional preparó a los mejores atletas para la alta competencia.
TRADICIÓN. En Catamarca y en La Rioja hay “Dinastía ecuestre”.
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TEXTUAL1: “Queremos difundir el hipismo. Es un deporte muy lindo para cualquier edad”.
TEXTUAL2: “El volteo tiene un parentesco con la gimnasia artística, es danzar arriba del caballo”.