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Nace una estrella (A Star Is Born, Estados Unidos, 2018) Dir. Bradley Cooper. Guion: Bradley Cooper, Eric Roth y Will Fetters. Con Bradley Cooper, Lady Gaga, Sam Elliott.
Poderosa y conmovedora remake de Nace una estrella
Esta versión, dirigida por el actor Bradley Cooper, es la tercera remake de la película original estrenada en 1937 y protagonizada por Janet Gaynor; luego vino la adaptación de Judy Garland en 1954 que le valió un Globo de Oro a mejor actriz, y finalmente la versión de Barbra Streisand de 1976.
En todas, la historia es de una joven con un talento especial por la música y el canto – en esta versión interpretada por Lady Gaga – que es descubierta por un artista consagrado pero en decadencia por culpa del alcoholismo – Bradley Cooper –, que la lleva a la fama. En ese trayecto los protagonistas se enamoran mientras sus carreras en la música toman caminos diferentes.
Así drama, romance y música son los eslabones esenciales de este filme, que a pesar de haber sido adaptado tantas veces al cine, mantiene un aire fresco, atrapante y emotivo hasta el final.
En este derrotero, la fortaleza de esta producción es la suma de sus partes: Una de ellas es la adaptación que hace Cooper junto a Roth y Fetters del guion, tomando el relato original pero al mismo tiempo fusionándolo con elementos de las remakes de 1954 y 1976. El resultado es una historia moderna que recuerda a la original, pero que posee vida propia con guiños especiales a las predecesoras y sus protagonistas.
Otro punto destacado son las actuaciones, principalmente de la dupla protagonista. Lady Gaga ya demostró sus dotes actorales en la serie American Horror Story, por la que ganó un Globo de Oro a mejor actriz. Sin embargo, Nace una estrella es su primer protagónico dramático y la cantante despliega su poder interpretativo a lo largo de todo metraje, consolidándola de manera contundente en la actuación. Por su parte, Bradley Cooper que ya es un actor consagrado demuestra porque ha llegado tan lejos. Cooper desaparece detrás de Jackson Maine, el protagonista de esta historia, y sólo vemos al personaje, sus traumas, su adicción al alcohol, su talento musical y su amor por Ally, el personaje de Gaga. Y ambos crean una química especial en la pantalla, donde sus actuaciones y voces se amalgaman para convertirse en el corazón de esta historia de amor.
En materia técnica, el trabajo realizado en la banda de sonido merece un párrafo aparte. ¿Por qué? Porque la música es un personaje central de este filme. Rock, country, melódico, pop, baladas, un abanico de colores musicales se despliegan a lo largo del metraje, y cada uno de los tracks insuflan emociones a los momentos cruciales que musicalizan.
Con letras escritas por los propios actores principales y la colaboración de músicos convocados especialmente para esta producción, el soundtrack tiene vida propia más allá de la película y eso habla de la calidad artística que posee. Por eso no será de extrañar que tanto película, actuaciones y banda de sonido reciban sus merecidas nominaciones en la próxima temporada de premios a lo mejor del cine de 2018, donde definitivamente Nace una estrella será una de las favoritas.
En resumen, este drama musical no sólo destaca por la suma de sus partes sino porque, a pesar de contar una historia conocida, encuentra su propia voz en un relato conmovedor en el que dos personas se encuentran y se definen gracias al poder indiscutible de la música.
Lidia Coria
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