Calificación 3 (tres)
El Potro (Argentina, 2018) Dir. Lorena Muñoz. Guion: Lorena Muñoz, Tamara Viñes. Con Rodrigo Romero, Jimena Barón, Florencia Peña, Malena Sánchez, Fernán Mirás, Daniel Aráoz.
Calificación 3 (tres)
El Potro (Argentina, 2018) Dir. Lorena Muñoz. Guion: Lorena Muñoz, Tamara Viñes. Con Rodrigo Romero, Jimena Barón, Florencia Peña, Malena Sánchez, Fernán Mirás, Daniel Aráoz.
Lorena Muñoz, directora de Gilda, no me arrepiento de este amor (2016), fue la encargada de llevar a la pantalla grande este drama inspirado en la vida del cuartetero cordobés Rodrigo “El Potro” Bueno, que falleció en un accidente de tránsito en el año 2000, en pleno éxito de su carrera musical.
El gran desafío de esta producción fue encontrar al actor que interpretó al artista, que por supuesto debía tener acento cordobés. Así, entre más de 500 aspirantes y muchos castings, el ignoto Rodrigo Romero, un albañil de Rio Cuarto, fue el elegido para ponerse en las botas de El Potro.
Aparte de compartir nombre con el cuartetero, Romero también tiene un gran parecido físico que ayudó a que fuera finalmente seleccionado para el papel. Lo acompañaron Florencia Peña como Beatriz Olave, madre de Rodrigo; Jimena Barón, quién interpretó a Marixa Balli, una de las novias del cantante; Adrián Araoz, Fernán Mirás y Malena Sánchez.
A diferencia de Gilda, donde Muñoz realizó una película homenaje a la cantante de cumbia, con El Potro, la directora decidió presentar una película biográfica que se basa en la interpretación y no en la imitación de los protagonistas de esta historia. Así, el filme recorre los inicios del cantante, la muerte de su padre que trastoca su carrera, el regreso con éxito a los escenarios, y entre esos episodios, la tumultuosa vida romántica y sexual de Rodrigo.
Y es quizás por ese relato poco conocido del cantante que la película levantó tanta polémica. Resulta que fue producida por su único hijo Ramiro (que también actúa en el film como uno de los músicos de la banda), y su versión (y la de su madre Patricia) sobre la vida de su padre refleja sin tapujos los excesos –drogas, violencia, promiscuidad – que la fama le trajo.
Curiosamente, dentro de esta historia, el que más se destaca es la actuación del único miembro del elenco que NO es actor: Rodrigo Romero, seguramente con una gran dirección de Lorena Muñoz, logra encarnar emocionalmente todas las etapas que le exige el personaje, y en ese vaivén de sentimientos lleva el ritmo de este drama con final trágico.
Romero no sólo es parecido físicamente sino que en el film interpreta a Rodrigo desde sus diversos perfiles: como cantante, hijo, padre, novio y amante, y eso es una fortaleza difícil de ignorar, más viniendo de una persona que no se dedica a la actuación.
En este orden también se destacan las actuaciones de Fernán Mirás como el Oso, su representante; Adrián Araoz como su papá, y de Malena Sánchez que se puso en la piel de Patricia Pacheco, la madre de su hijo Ramiro.
A pesar de estas actuaciones que levantan la calidad del filme, y de la dirección de arte que supo recrear una época en materia de vestuario y locaciones, el relato tiene altibajos que seguramente derivan de un guion deficiente, además de sobrarle media hora de metraje. La historia se regodea en cuestiones que no hacen al argumento central, y por otro lado, se pierden aspectos que eran necesarios para entender el éxito descomunal que tuvo Rodrigo.
Como resultado, El Potro es un drama biográfico irregular que no captura al espectador de la forma que lo hizo Gilda. Sin embargo lo salva la interpretación del protagonista que supo transmitir el huracán de emociones del personaje, y ciertas escenas que nos recuerdan los momentos claves de la carrera meteórica de Rodrigo Bueno.
Lidia Coria
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