Vecinos de Fiambalá se movilizaron y lanzan una colecta de firmas contra el proyecto de litio
Autoconvocados piden el traslado de la planta de Zijin-Liex por contaminación y mejoras urgentes en salarios, salud y energía.
La Ciudad de Fiambalá fue escenario este viernes de una asamblea popular y movilización alrededor de la plaza principal Fray Mamerto Esquiú. Vecinos autoconvocados, denominados como "Autoconvocados en Defensa de Fiambalá", se manifestaron en rechazo del proyecto de expansión minera en la zona. Durante el encuentro, leyeron un petitorio -al que pudo acceder este medio- mediante el cual buscan alcanzar las 3.000 firmas para entregarle al gobernador Raúl Jalil.
El documento, que está dirigido también a legisladores y al intendente Raúl Úsqueda, expresa un rechazo profundo a la Fase II de la explotación de litio, que pretende alcanzar las 40.000 toneladas anuales. Los vecinos, a su vez, denuncian la falta de controles y exigen el traslado de la planta de la empresa Zijin-Liex a un mínimo de 10 kilómetros de la zona urbana de la ciudad, asegurando que su ubicación actual obliga a la comunidad a respirar aire contaminado, generando graves consecuencias para la salud.
Asimismo, exigen que se realice un estudio pormenorizado sobre el impacto ambiental que tiene la empresa en el "suelo, cielo y agua" de Fiambalá, como así también sobre la disminución "nunca vistos hasta el momento" del nivel del agua en las lagunas altoandinas. En materia económica, los vecinos aseguran que no existe un "derrame" de la minería en el pueblo. Por el contrario, denuncian una economía precaria con salarios municipales y mineros que no cubren la línea de pobreza, sumado al abandono de sectores tradicionales como el turismo, la vitivinicultura y la ganadería.
Otros reclamos
Por fuera del conflicto con la litífera, el petitorio denuncia el abandono de áreas clave para Fiambalá. Los autoconvocados exigen inversiones urgentes en el Hospital de Fiambalá y en los centros de salud de Medanitos y Palo Blanco, pidiendo especialistas que residan en la zona y equipamiento tecnológico para dejar de depender de las derivaciones. También reclamaron por la infraestructura eléctrica, denunciando que sufren entre 4 y 5 cortes diarios de energía.