martes 2 de junio de 2026
Por sus declaraciones

"Un país de duelo y una banca a boca de jarro": el fuerte repudio de Gabriela Nieva Larcher a Brizuela

La militante feminista sostuvo que los dichos del legislador sobre el caso Agostina Vega fueron “misóginos y revictimizantes” y reclamó políticas públicas de protección para mujeres e infancias.

En un extenso pronunciamiento titulado “Un país de duelo. Una banca a boca de jarro”, Nieva Larcher sostuvo que las expresiones del legislador se dieron “mientras como comunidad no logramos salir del sopor producto de dos infanto femicidios ocurridos en menos de una semana en Argentina”.

La dirigente consideró que los dichos de Brizuela carecen de “fundamentos científicos” y están “amparados por prejuicios y estereotipos de género”. Además, cuestionó especialmente lo que definió como “la teoría de la mala víctima” aplicada sobre una adolescente de 14 años.

“Resultan urticantes sus expresiones poniendo el foco en la supuesta inconducta de una niña de tan sólo 14 años, porque desvía la atención hacia la víctima y su entorno, mientras resta responsabilidad al adulto que con engaños la atrajo para someterla y asesinarla”, afirmó.

Nieva Larcher también acusó al legislador de contribuir a la “revictimización” y a la “naturalización de la violencia” al juzgar a la menor en lugar de condenar al femicida.

En otro tramo del documento, rechazó las críticas del diputado hacia el movimiento feminista y defendió las luchas históricas por la ampliación de derechos. “Señalar que al feminismo no le interesa ni Agostina ni la violencia contra la mujer es falso y revictimizante”, sostuvo.

Asimismo, cuestionó el uso de términos como “feminismo hembrista” y “femibolchevismo”, al considerar que evidencian “carencia argumentativa” y evitan discutir “las fallas del sistema judicial, la falta de políticas de salud mental y las acciones de contención”.

La militante también apuntó contra el Gobierno nacional por el “desmantelamiento sistemático” de políticas públicas destinadas a mujeres, infancias y diversidades. En ese sentido, reclamó mayor articulación entre áreas como Educación, Salud, Seguridad, Cultura y Deportes para prevenir situaciones de violencia y consumos problemáticos.

Sobre el final de su pronunciamiento, Nieva Larcher pidió al diputado “respeto por el dolor de una nación” y lo exhortó a “dedicarse a legislar para acercar soluciones a este país”. “Basta de legitimar, desde una banca parlamentaria, la maquinaria insultante y misógina. Queremos trabajo parlamentario serio, a conciencia y con capacidad de respuestas”, concluyó.

Comunicado completo

UN PAIS DE DUELO.

UNA BANCA "A BOCA DE JARRO"

Mientras como Comunidad no logramos salir del sopor producto de dos infanto femicidios ocurridos en menos de una semana en Argentina, la provocación sin brújula tuvo que hacerse presente otra vez.

Sin marco teórico académico que sustenten sus expresiones y sin fundamentos científicos llegaron las expresiones desde la Banca que ocupa el legislador nacional Brizuela, simplemente amparados por sus prejuicios y estereotipos de género.

Si faltaba una voz humillante y profundamente despectiva del momento que vivimos como país, tenían que sumarse sus alusiones que no merecen sino el repudio colectivo por lo sesgado y peligroso de sus expresiones:

La teoría de la "mala víctima", puestas a rodar sobre una niña de 14 años resulta, honestamente, muy difícil de digerir sobre todo viniendo de un representante del pueblo, un honeroso Servidor Público cuya tarea legislativa se reduce a la presentación pobres iniciativas parlamentarias cuya mayor caracteristica yace en la orfandad de aptitudes para coadyubar a poner fin a los flagelos estructurales que nos atraviesan como sociedad.

Resultan urticante sus expresiones poniendo el foco en la supuesta inconducta de una niña de tan sólo 14 años, pues desvía la atención hacia la víctima y su entorno a la vez que resta responsabilidad al adulto que con engaños la atrajo hacia el para someterla y asesinarla. Retorcida su postura, legislador, que al juzgar a una criatura en lugar de condenar al infanto femicida colabora en su revictimización y en la insana naturalización de la violencia.

Ya que estamos, no le parece oportuno legislar para sancionar la conducta de parlamentarios que desde su posicion de privilegios y fueros parlamentarios osan dar rienda suelta a cuánto insulto cruza por su (in) consciencia?

Nosotras, en cambio, exigimos respeto absoluto por las víctimas, por sus familias y por las Comunidades que las lloran.

Reducir el caso de Agostina a una descontextualizada serie de insultos al movimiento feminista habla más de una condición de ingorancia que de una posición racional sobre las problemáticas sociales que requieren mucho más que baterías de improperios. Señalar que al feminismo no le interesa ni Agostina ni la violencia contra la mujer es falso y revictimizante.

El propio movimiento Feminista, sus reclamos y sus conquistas por la ampliación de derechos a lo largo de más de un centenar de años fueron producto de la consciencia social respecto de las condiciones de vulnerabilidad estructurales que nos marcaron -aun hoy- por ser mujeres, mujeres/ niñas, mujeres/niñas/de escasos recursos económicos o simbólicos... y la lista de interseccionalidades sigue, sobre todo agravados por las condiciones de pobreza en las que se encuentra sumido nuestro país.

A su vez reducir la demanda de políticas públicas a “curros” (pobre lenguaje de un legislador) descalifica el reclamo social sin debatir cuestiones de fondo como la falta de prevención y de protección real desde el Estado, merced al desmantelamiento sistemático que el gobierno nacional que representa operó sobre toda politica pública de resguardo de derechos para las infancias, las mujeres y las diversidades vaciando su rol de garante constitucional de derechos, de nuestra seguridad y la de nuestros niños.

Resultan de vuerguenza ajena los dichos del legislador que a traves de conceptos como “feminismo hembrista” o “femibolchevismo”, sólo demuestran carencia argumentativa a traves de una mirada despectiva que no discute datos: fallas del sistema judicial, escasas-nulas políticas de salud mental y acciones de contención. No hemos conocido, hasta hoy, politicas transversales que emanen del Ejecutivo Nacional buscando unir esfuerzos entre jurisdicciones como Educación, Salud Pública, Cultura, Deportes, Seguridad que ayuden a mitigar los efectos de las violencias, de los consumos problematicos o que se dirijan a preservar las vidas de las poblaciones vulnerables.

Señor Legislador, termine con el cuento remanido del feminismo y sus privilegios. Lea, estudie y verá que a lo largo de la historia muchas mujeres dejaron sus vidas en pos de conquistas de derechos humanos que son de actual usufructo universal. Y ya que gusta reiteradamente hablar de "femibolchevismo" como si fuera una expresión non sancta, tal vez le resulte desconocido el nombre de Alexandra Kollontai, feminista bolchevique durante la Rusia de la Revolución de 1917 que, entre otras banderas enarboló la exigencia de reducir de 12/18 a 8 horas la jornada laboral de mujeres y jóvenes.

Ya ve... el Feminismo a traves de sus referentes históricas ha sabido gestar mejoras en la calidad de vida de las poblaciones exigiendo al Estado que cumpla su rol.

Si a eso Brizuela le llama “curro”, entonces tenemos miradas opuestas de lo que significa proteger y cuidar desde el Estado, del cual claramente el es un operador.

Legislador, respete el dolor de una Nacion que no para de preguntarse "hasta cuando?", respete la perpejidad que nos causan estadísticas que informan que en Argentina cada 30 horas una mujer o una niña mueren en manos de la violencia machista, porque el Patriarcado se traduce en esas cifras, se traduce en dos niñas asesinadas casi simultáneamente en diferentes puntos de nuestro pais.

Diputado Brizuela, dediquese a legislar para acercar soluciones a este pais que está roto no sólo por la pobreza y las inequidades sinp tambien por la violencia, que tambien Usted representa. Basta de legitimar, desde una banca parlamentaria, la maquinaria insultante y misógina. Queremos trabajo parlamentario serio, a consciencia y con capacidad de respuestas.

Con profundo desagrado, Gabriela Nieva Larcher.

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