Plus médico: Varela anticipó una demanda del SOEM Capital
La secretaria general del gremio capitalino advirtió por el sobreendeudamiento de los municipales, agravado por los gastos en salud.
La secretaria general del SOEM Capital, Eugenia Varela, anticipó que el gremio prepara una demanda por el cobro del plus médico a los afiliados de OSEP. Según explicó, hace un par de meses el sindicato envió cartas documento a las instituciones involucradas y solo una de ellas respondió.
“Para nosotros es un precedente importante, porque lo que sigue después de una carta documento, sin duda, es la presentación de una demanda, de una denuncia. Ya veremos, se está trabajando sobre eso”, afirmó la dirigente en declaraciones a la prensa.
El reclamo lleva más de una década: el gremio lo había iniciado en 2015 y en 2019 consiguió una ley que, según advirtió, hoy no se cumple. “Hay responsables y corresponsables de una situación que afecta a más de 45.000 empleados públicos, con jubilados, que son los que más necesitan y los que más se ven afectados”, sostuvo. Para Varela, el financiamiento de la obra social no es responsabilidad de los trabajadores, que no pueden ser la variable de ajuste.
La sindicalista calificó el cobro como represivo “Hoy, si va alguien enfermo a un sanatorio, a una clínica, y dice 'no tengo para pagar el plus médico', no sé si el profesional lo va a atender”, planteó. Según su relato, ante la urgencia los afiliados terminan pagando lo que se les pide, incluso en las cirugías, que no se realizan si el paciente no adelanta un monto y salda el resto después. “Todo el mundo agacha la cabeza y tiene que pagar callado la boca”, graficó.
Aun así, aclaró que el sindicato no está en contra de los médicos, cuya labor consideró que debe ser reconocida, “pero no a costa de otros trabajadores”. “Será el Círculo Médico, el Colegio Médico, la obra social, alguien tiene que acomodar la situación de los profesionales para que en la misma línea se acomode la situación de los trabajadores que son beneficiarios de la obra social”, reclamó.
Consultada sobre la falta de respuestas, Varela dijo que hay “mucho silencio” y “una indiferencia”. El gremio ya había recurrido a la Justicia cuando aumentó la cuota de afiliado: presentó dos recursos de amparo, cuyo costo afrontaron los trabajadores municipales, y el último fue declarado inadmisible.
Admitió, además, que la nueva acción judicial podría no concretarse antes de fin de año por las actividades propias del sindicato, y adelantó que convocará a otros gremios para que se sumen. “Estoy y estamos dispuestos a darle pelea”, insistió.
Deudas y gastos en salud
Varela vinculó el reclamo con la situación económica de los municipales, a quienes describió sobreendeudados pese a contar con un salario. Según su análisis, la crisis se siente en todos los ámbitos y golpea con más fuerza a los trabajadores. “Cada pelea que se da por recomposición salarial no resulta suficiente”, señaló. Incluso la línea de servicios del sindicato encuentra un límite, porque muchos afiliados ya están sobrecargados.
Sobre el acuerdo salarial cerrado con el municipio, recordó que un tramo se hizo efectivo con los haberes de septiembre y que el próximo llegará con los de noviembre, aunque lo definió como “unos pesos más”. Varela atribuyó buena parte de las deudas a gastos de salud y contó que muchas familias dejaron de pagar los impuestos porque “o es el plato de comida o son los impuestos”.
A ese cuadro sumó la saturación del sistema público de salud. “Los que tenemos obra social acudimos al hospital porque no podemos hacerle frente. Tenemos que tener el dinero en mano para comprar medicación”, detalló.
Frente a esa situación, el gremio organizó a principios de octubre un bailazo solidario, decidido por la comisión y el cuerpo de delegados, con el que asistió a cuatro familias de trabajadores o de sus parientes con problemas de salud complejos. Dos de esas familias tienen hijos de 21 años con enfermedades graves. El sindicato puso toda su estructura para la organización y contó con el acompañamiento de trabajadores, familias y vecinos. La entrada tuvo un costo accesible y cada familia contó con un puesto de comida.
La idea es repetir la propuesta todos los meses, y la próxima edición se realizaría a fines de noviembre. “Hay que hacer lo que se pueda hacer desde aquí para ayudar”, completó.