Durante los últimos días, la provincia de Jujuy vive días tensos, con cortes de ruta y protestas multiplicándose desde la Puna a la selva de Yungas, a los que el gobierno provincial respondió con represión. Hay medio centenar de personas detenidas, un número indeterminado de heridos y algunas personas cuyo paradero se desconocía.
Piden la renuncia de Gerardo Morales y la anulación de la reforma constitucional
Sin embargo los intentos de la policía por desalojar y apaciguar la situación no logró detener la protesta que anoche había retomado casi todos los puntos donde se establecieron piquetes, a esto se le sumó el pedido por parte de los pueblos originarios quienes exigen la renuncia del gobernador Gerardo Morales y la anulación de la reforma de la Constitución jujeña.
En el dia de ayer, el desalojo en Purmamarca, se caratuló como el mas violento ya que hubo disparos de balas de goma, gases y golpes, y fueron detenidas al menos 27 personas. Anoche, desde las puertas del penal de Alto Comedero, un equipo de abogados indicó que tenían una lista de 39 personas, pero prefirieron no dar nombres, porque no hubo información oficial. Tampoco se informó oficialmente sobre las personas heridas.
El ministro de Gobierno, Normando Álvarez García, la ministra de Ambiente, María Inés Zigarán, y la ministra de Desarrollo Humano, Alejandra Martínez, entregaron copias del texto constitucional reformado intentando demostrar que no lesiona derechos indígenas. La respuesta fue el repudio: "Que renuncie Morales", exigieron.
“Estuvo la policía de Morales, no vino la Gendarmería. Los hermanos han sido heridos y tenemos más de 27 detenidos y otros desaparecidos porque los corretearon por los cerros y no sabemos donde están”, relató Armando Quispe.
También destacó que “hay una niña a la que la policía le rompió la dentadura y a otro hombre le lastimaron el ojo. Es grave la situación y pedimos a los organismos de derechos humanos y al personal de salud que se acerquen porque hay heridos, y estamos buscando a los hermanos". Los manifestantes escaparon del avance policial por el lecho del río, algunos grupos subieron cerros o montañas y desde ahí arrojaban piedras a los policías que avanzaban en bloque por el cemento.