El presidente Javier Milei se mudó finalmente a la Quinta de Olivos, después de casi tres meses de vivir en el Hotel Libertador, al que ocupó como búnker de campaña durante las elecciones. El mandatario nacional concretó la mudanza a Olivos pese a que aún no pudo trasladar allí a sus perros de raza Mastín Inglés, ya que las refacciones para poder contenerlos no están terminadas.
"Mañana (por ayer) me instalo en Olivos. Lo que pasa es que todavía no se pueden mudar mis hijitos porque sucede que los mastines son muy grandes. Es más, salieron excedidos respecto al promedio de la raza. Hay uno que mide dos metros en dos patas y pesa más de 100 kilos. La casa que podíamos adaptar para que ellos estén no es una construcción muy fuerte, como para que estén los caniles de hierro y todas esas cosas. Y necesitábamos hacer refuerzos de paredes y demás y esos materiales son importados", había explicado Milei.
El mandatario nacional señaló que tiene previsto pasar la mayor cantidad del tiempo de trabajo allí, pero iría a Casa Rosada los martes y jueves para reuniones de Gabinete.
Hasta el momento no se conocen los costos de las refacciones que se realizaron en la Quinta para que pudieran instalarse allí los perros del presidente, como tampoco se precisó el monto exacto ni de qué manera se costearon los casi tres meses de residencia de Milei en el Hotel Libertador, en una habitación cuyo precio se estima en 450 dólares por noche.