Mauricio Macri y Juliana Awada se separaron después de 15 años de relación
Tomaron la decisión antes de las fiestas, pero igual cerraron el año juntos y en familia por el cariño y el respeto que mantienen.
El expresidente Mauricio Macri y la empresaria Juliana Awada anunciaron oficialmente su separación tras quince años de matrimonio, en una decisión que se fue madurando a lo largo de los últimos meses y que se tomó de manera consensuada entre ambas partes.
La pareja, una de las más conocidas y seguidas del país por su protagonismo en la política y en el ámbito social, había enfrentado una crisis interna que comenzó a manifestarse hace más de un año y que finalmente los llevó a optar por caminos distintos, aunque manteniendo una relación basada en el respeto y el cariño por lo que vivieron juntos.
La historia de amor entre Macri y Awada se remonta a septiembre de 2009, cuando se conocieron en el exclusivo Ocampo Wellness Club de Barrio Parque, en Buenos Aires. En aquel momento, él era Jefe de Gobierno porteño y ella ya destacaba por su estilo y presencia en el mundo empresarial. Aunque ambas figuras circulaban por los mismos ámbitos sociales desde antes, fue ese encuentro casual el que desencadenó una conexión profunda entre ellos.
La relación fue consolidándose con el paso del tiempo y, tras varias salidas, cenas y encuentros, Macri invitó a Awada a acompañarlo en un viaje a Tandil, su ciudad natal, donde finalmente se afianzó el vínculo. Con el tiempo, esa historia se transformó en una de las parejas más visibles del país.
El matrimonio civil se celebró en noviembre de 2010, en una ceremonia en Costa Salguero que combinó sobriedad y tradición, con familiares, amigos y figuras destacadas de la sociedad porteña. La celebración se extendió con un festejo en Tandil, donde Macri consolidó públicamente su vínculo con Awada en un discurso emotivo que reflejaba la intensidad de su relación.
Durante esos años, la pareja no solo compartió la vida familiar, sino también hitos políticos: la llegada de su hija Antonia y el rol de Awada como primera dama durante la presidencia de Macri entre 2015 y 2019 fueron capítulos centrales de una etapa que marcó la agenda pública nacional.
Cierre de un ciclo
Pese a que la pareja mantuvo una imagen pública de solidez, con el paso de los años también enfrentó rumores y momentos de tensión. En múltiples ocasiones, programas de espectáculos y medios de comunicación instalaron versiones de crisis que ninguno de los dos confirmó en su momento.
Inclusive, tanto Macri como Awada desmintieron públicamente, en más de una oportunidad, versiones de separación, subrayando que estaban bien y priorizando su vida familiar por encima de especulaciones mediáticas.
Sin embargo, según fuentes cercanas a la pareja, hace aproximadamente un año comenzaron a surgir diferencias que hicieron evidente el desgaste de la relación en su cotidianidad. A partir de ese momento, evaluaron distintos escenarios y se dieron tiempo para conversar y reflexionar profundamente sobre el futuro de su vínculo. La decisión final de separarse se tomó “hace unas semanas”, siete días antes de las fiestas, de manera madura y consensuada.
La determinación de mantener una convivencia familiar durante las celebraciones de Navidad y Año Nuevo respondió, según allegados, a “el cariño, la buena relación y el respeto que aún existe entre ellos”, así como al deseo de cuidar a su hija y cerrar el año de forma conjunta.
Desde el entorno de la pareja aseguran que, pese al fin de la relación matrimonial, Macri y Awada conservarán un vínculo de respeto y comunicación, priorizando el bienestar de su hija y la historia que construyeron juntos a lo largo de más de una década. En los próximos días, el expresidente tiene previsto viajar a Europa, lo que marcará el inicio de una etapa donde la separación se hará más visible fuera de Argentina, mientras que Juliana Awada continúa sus vacaciones con su familia.