Récord histórico de la informalidad: ya afecta a casi 10 millones de trabajadores
El INDEC informó que la informalidad laboral llegó al 44,2%, el nivel más alto desde que existen registros, mientras la desocupación se ubicó en el 7,8%.
Si el desempleo no llega todavía al doble dígito es porque el gobierno de Javier Milei logró una transferencia brutal de empleos de calidad hacia la precarización. Durante el primer trimestre de 2026, la informalidad laboral volvió a crecer y alcanzó su nivel más alto en la historia, consolidándose como un problema estructural que demandará años en revertirse.
Ya hasta suenan redundantes los análisis sobre el mercado laboral en tiempos libertarios. Las políticas anti industrialistas configuraron un traspaso de puestos de trabajo hacia actividades precarizadas, tales como plataformas de transporte o delivery gastronómico. Pareciera que Uber o Rappi son apenas el plafón de un fenómeno inabarcable como el empleo no registrado, universo que por ahora le pone techo a una disparada de la desocupación.
Hace dos semanas se difundió una encuesta realizada en barrios populares del partido bonaerense de Florencio Varela. Uno de los resultados arrojó que el 44% de los hogares recurre a la intensificación de las changas para sumar ingresos que le permitan subsistir a fin de mes. A contramano de lo que se percibe en otras variables, las estadísticas del Indec parecen acompañar el sentir callejero.
Los datos difundidos por el organismo oficial muestran que el 44,2% de las personas ocupadas se desempeña en condiciones de informalidad, una cifra que representa a casi 10 millones de trabajadores en todo el país y de la que nunca se había tomado registro. El fenómeno se combina con niveles elevados de subocupación, una creciente búsqueda de empleo adicional y una pérdida de calidad en las inserciones laborales.
Casi 10 millones de trabajadores están en la informalidad
Según la Encuesta Permanente de Hogares, la población con empleo informal alcanzó a 5,9 millones de personas durante el primer trimestre de 2026 en los grandes centros urbanos, que se amplía a casi 10 millones bajo el cálculo sobre la población total. La tasa de informalidad llegó al 44,2%, lo que implicó un incremento de 2,2 puntos porcentuales respecto del mismo período del año anterior.
En contrapartida, el empleo formal representa el 55,7% de los ocupados. Esto significa que más de cuatro de cada diez trabajadores desarrollan actividades al margen de las normas laborales, previsionales o tributarias que regulan el empleo.
La cifra refleja una tendencia preocupante: aunque la tasa de empleo se mantuvo relativamente estable en torno al 44,8%, la calidad de los puestos de trabajo muestra señales de deterioro profundo.
< class="h2">Crece el trabajo sin aportes jubilatorios
Uno de los indicadores más sensibles del mercado laboral es el empleo asalariado sin descuento jubilatorio, considerado una de las principales expresiones de trabajo no registrado.
El informe señaló que el 37,9% de los asalariados no cuenta con aportes previsionales realizados por su empleador. Un año atrás esa proporción era del 36,3%, lo que muestra un avance de la precarización incluso entre quienes tienen una relación de dependencia.
Además, entre los asalariados informales, el 84,5% tampoco realiza aportes propios al sistema previsional, lo que profundiza su vulnerabilidad futura en materia jubilatoria y de protección social.
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La informalidad avanza entre asalariados y cuentapropistas
La estructura ocupacional también ayuda a entender el fenómeno. Del total de trabajadores ocupados, el 71,8% son asalariados y el 24,2% se desempeña por cuenta propia. A su vez, los trabajadores independientes explican el 37,7% de la informalidad total, mientras que los asalariados representan el 61,5% de los empleos informales.
Esto muestra que la precarización ya no se limita a actividades de subsistencia o trabajos ocasionales, sino que alcanza a una porción significativa del empleo asalariado.
Más personas trabajan, pero buscan otro empleo
Otro dato relevante es el crecimiento de la presión sobre el mercado de trabajo. La tasa de ocupados demandantes de empleo alcanzó el 15,8%. Se trata de personas que ya tienen trabajo pero buscan activamente otro puesto laboral.
El fenómeno suele estar asociado a ingresos insuficientes, jornadas reducidas o empleos de baja calidad. A esto se suma una tasa de subocupación del 11,1%, que incluye a trabajadores que realizan menos de 35 horas semanales de manera involuntaria y desean trabajar más tiempo.