Nadie lo sabía pero Manuel Adorni era un hombre rico desde hace más de diez años, cuando multiplicó su patrimonio personal gracias a “ahorros” de su actividad privada invertidos en criptomonedas, hasta alcanzar al menos medio millón de dólares.
Manuel Adorni era multimillonario, pero llegaron a cortarle la luz por falta de pago
La polémica alrededor del patrimonio del jefe de Gabinete escala hasta límites insospechados, luego de que presentara su declaración jurada.
Ello se desprende de su nueva declaración jurada presentada horas atrás ante la Oficina Anticorrupción (AO), como corresponde a todo funcionario público, que en lugar de apaciguar los ánimos los enervaron hasta el paroxismo.
Y al parecer él tampoco tenía idea cierta de su fortuna, que desde que asumió en la gestión libertaria, primero como vocero y luego como jefe de Gabinete, le permitió hacer viajes fastuosos y adquirir numerosas propiedades que se conocieron recientemente, a pesar de la voluntad del funcionario, que venía ocultándolas al escrutinio público.
Quienes lo conocían antes de convertirse en empleado estatal dan cuenta de que, por cierto, era un emprendedor que, sin ser pobre, llevaba adelante una vida más o menos modesta, contrastando fuertemente con el nivel de vida que desplegó desde finales de 2023 en adelante.
De hecho, en el marco de una economía argentina históricamente con muchos altibajos, hubo momentos en que ni siquiera pudo pagar las facturas de los servicios esenciales, como él mismo lo confesó públicamente.
El 23 de octubre de 2018, cuando —según su declaración jurada— ya contaba con un patrimonio millonario, Adorni ni siquiera podía cancelar la factura por el consumo de energía eléctrica de su hogar.
Él mismo lo confesaba en redes sociales, específicamente en la entonces Twitter (hoy X), señalando que le habían cortado de la luz “por falta de pago”, lo que calificaba como “un papelón”.
“Hoy me cortaron la luz en casa. Supuse un ataque para silenciarme. Pensé que había sido para que callara. Temí por mi familia”, decía entonces quien se desempeñaba como docente, periodista y contador público, al tiempo crítico de la gestión de Mauricio Macri, al igual que su conductor Javier Milei.
Y continuaba con un marcado rasgo de paranoia: “Discutí con el portero y la seguridad de mi edificio por semejante distracción”, hasta que descubrió la verdad del asunto: “Finalmente descubrí que me la habían cortado por falta de pago. Un papelón”.