La UIA pidió por un Pacto Fiscal Industrial Federal, con incentivos para el sector
Marcó una serie de propuestas para reducir la carga impositiva a nivel nacional, provincial y municipal. Aseguran que el peso tributario promedia el 28% en el país.
Carlos Abeledo, jefe del Departamento de Política Tributaria de la UIA
En el marco de su Conferencia anual, la Unión Industrial Argentina (UIA) propuso que Nación, provincias y municipios avancen de forma coordinada en una baja de la carga tributaria. Lo planteó como una propuesta de "Pacto Fiscal Industrial Federal", con incentivos como una alícuota única de Ganancias del 25% y estabilidad fiscal por 30 años. Desde el Gobierno nacional, en tanto, defendieron el rumbo macroeconómico y anunciaron medidas de alivio financiero.
El presidente del Departamento Tributario de la UIA, Carlos Abeledo, detalló los alcances de la propuesta. Según explicó, entre un grupo de países seleccionados la Argentina ocupa el decimosegundo lugar en presión fiscal promedio, con un 28%. Sin embargo, el país pasa al primer puesto del ranking cuando se mide la carga sobre el sector formal, que llega al 56%. Por eso, Abeledo remarcó la importancia de reducir la informalidad y desafió a las autoridades nacionales, provinciales y municipales: “atrévanse, no se van a arrepentir”.
El dirigente también apuntó contra el impuesto provincial de Ingresos Brutos. Ironizó sobre los gobernadores que aseguran haber bajado o eliminado alícuotas, y sostuvo que en la práctica las empresas siguen pagando el gravamen. Además, reclamó que la Justicia actúe frente al cobro de tasas municipales por servicios que no se prestan o que cuestan mucho menos de lo que se cobra.
Abeledo explicó que la aparición de distintos regímenes de incentivos impulsó la idea. “Hay RIGI que ha beneficiado a ciertos sectores de la economía. Hay RIMI, que ha tratado de dar beneficios a las pequeñas y medianas empresas. Hay proyectos de superRIGI”, enumeró durante su exposición, y explicó que a partir de ese escenario, la UIA comenzó a diseñar un esquema específico para las empresas industriales.
Entre lo que se propone a nivel nacional, la UIA sugiere que las contribuciones patronales sea computables a cuenta de IVA y Ganancias; el cómputo del impuesto a los débitos y créditos bancarios (cheque) como pago a cuenta de IVA y Ganancias; la creación de una Cuenta Única Tributaria; la exclusión de la industria de los regímenes de retención y percepción de impuestos nacionales; una alícuota única del 25% en el impuesto a las Ganancias; la amortización acelerada en Ganancias y súper amortización para inversiones estratégicas; mayores reintegros para las exportaciones industriales; y estabilidad fiscal por 30 años.
En el caso de las provincias y municipios, insistieron en una reducción de alícuotas de Ingresos Brutos hasta alcanzar la exención para el sector; tasas municipales atadas a un servicio efectivo y a un costo proporcional, con topes, transparencia y simplificación; exclusión de la industria de los regímenes de percepción y retención; eximición de Ingresos Brutos y Sellos al financiamiento productivo y a la refinanciación de pasivos; no gravabilidad en Ingresos Brutos del Fondo de Asistencia Laboral (FAL); y la exclusión de los regímenes de retención y percepción, nacionales y provinciales, para la factura de crédito electrónica y el e-cheq.
Planteo y respuesta
La apertura de la conferencia estuvo marcada por un diagnóstico crítico. El presidente de la 32ª conferencia, Silvio Zurzolo, advirtió que producir en el país implica cargar con una “mochila” pesada de impuestos, costos logísticos y litigiosidad. Por su parte, el titular de la UIA, Martín Rapalini, sostuvo que la apertura económica y la competitividad deben avanzar juntas.; y advirtió que las pymes intensivas en mano de obra no pueden esperar a que se complete una reforma integral.
El ministro de Economía, Luis Caputo, defendió el rumbo oficial sobre tres ejes: estabilidad macroeconómica, baja del costo argentino y RIGI. A su criterio, el costo argentino se reduce con menos impuestos y regulaciones, menor costo financiero y mejor infraestructura, y no con devaluaciones. Calificó al costo financiero como un “problemón”, diez veces más importante que el tipo de cambio.
En la oportunidad, Caputo anunció la suspensión de embargos de ARCA hasta mayo, la extensión a 18 cuotas de los planes tributarios, el uso del 100% de los saldos a favor para deudas aduaneras y créditos automotrices a tasa fija. Además, propuso a las provincias eliminar el Impuesto a los Sellos, con una compensación de la Nación del 50% de lo resignado. En esa línea, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, aseguró que están dadas las bases macroeconómicas para el “despegue”.
El gobernador cordobés, Martín Llaryora, pidió sentarse seriamente a debatir el tema y "no tirar una consigna y después preguntar". "Bajen el impuesto al combustible, que no lo coparticipan y no lo usan para construir ni un cordón cuneta; saquen el impuesto al cheque. Es fácil si todos tiramos así nomás, sin hablar entre las partes”, opinó.