La economía de Javier Milei: hasta los sectores ganadores del modelo despiden trabajadores
El PBI crece, pero el empleo registrado se derrite incluso en actividades dinámicas. Monotributo, informalidad y cuentapropismo al por mayor.
El modelo de Javier Milei introdujo un cambio estructural a la economía nacional: rompió la correlación histórica entre crecimiento y generación de empleo. En los primeros nueve meses de 2025, Argentina creció 5,2% interanual y, a la vez, destruyó 112.400 puestos asalariados registrados. El mercado laboral se precariza tanto que ocho de cada diez nuevos trabajadores son informales.
En paralelo, se inscribieron 159.000 nuevos monotributistas y el 38,5% del empleo asalariado quedó en condiciones de informalidad, el nivel más alto de la última década. Durante 2025, ocho de cada diez puestos de trabajo creados correspondieron a modalidades informales: changas, repartos, oficios precarios y servicio doméstico. Además de la pérdida de derechos laborales, esta dinámica impacta en los ingresos.
Según el Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (ODSA-UCA), un trabajador informal percibe en promedio un 54% menos que un asalariado registrado. Desde fines de 2023, los ingresos reales de los trabajadores informales y cuentapropistas cayeron cerca de un 20%.
Durante la campaña y al inicio de su gestión, Milei planteó que el proceso de reformas implicaría que algunos sectores mejorarían su desempeño y otros deberían reconvertirse. Los datos oficiales del mercado laboral muestran cómo se distribuyó ese impacto.
Sectores ganadores y perdedores del modelo
El último informe del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), con datos a octubre de 2025, registró una caída mensual de 17.900 puestos de trabajo registrados, el peor resultado en los últimos 18 meses. Ese relevamiento permite identificar tanto los sectores más afectados como aquellos que lograron sostener o mejorar su actividad.
La construcción encabezó la pérdida de empleo, con una caída interanual del 15,1%, equivalente a 66.305 puestos menos. Le siguieron textiles, confecciones, cuero y calzado, con una baja del 15,1% (-18.333 empleos); la metalmecánica, con una retracción del 6,6% (-15.576); y los servicios, que registraron una caída del 4,8% (-11.671).
Octubre de 2025 fue, para el empleo privado registrado, el peor mes desde el primer trimestre de 2024. La fase de destrucción de empleo formal que se había reiniciado en junio, tras un período de estancamiento, se aceleró durante el segundo semestre del año.
1. En octubre se profundizó la caída del empleo registrado (SIPA). En los primeros dos años del gobierno de Javier Milei 270.852 asalariados formales perdieron su puesto de trabajo. El golpe fue más fuerte en el sector privado que en el público. Hilo pic.twitter.com/hOqxzT3F54
“El crecimiento del PBI en los últimos años no está siendo traccionado por los sectores vinculados al mercado interno, que son los mayores generadores de empleo, como la industria, el comercio y la construcción”, explicó Anastasia Daicich, directora de Qualy Consultora.
La economista agregó que existen factores internacionales que influyen en la dinámica laboral, como la asignación del estatus de economía de mercado a China por parte de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y el avance tecnológico. “Ambos impactan en la dinámica del empleo a nivel mundial y también a nivel local”, sostuvo.
Daicich señaló además que el aumento del desempleo resulta consistente, al menos en el corto plazo, con el perfil del Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), dado que los sectores priorizados no son intensivos en mano de obra y no generan un efecto derrame inmediato sobre el empleo.
Los sectores dinámicos también reducen personal
Lejos de compensar las pérdidas en los sectores tradicionales, algunas de las actividades consideradas ganadoras del actual esquema económico también redujeron su dotación de personal. Se trata de rubros que recibieron beneficios impositivos y regulatorios a través de distintos instrumentos oficiales, entre ellos el RIGI.
La minería y el sector petrolero registraron una pérdida de 7600 puestos de trabajo, lo que representa una caída del 8% del empleo total en esas actividades. A esa dinámica se sumó el sector financiero, que redujo su plantel en 3900 trabajadores.
“El PBI y el empleo privado registrado presentan, en general, una relación estrecha. Actualmente se observa una divergencia: el PBI se ubica en niveles cercanos a sus máximos, mientras que el empleo privado registrado continúa en retroceso”, señala un informe de CP-Consultora, dirigida por el economista Federico Pastrana.
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Según ese análisis, el crecimiento económico actual se apoya en sectores vinculados a los recursos naturales, con demanda externa y ventajas comparativas, que representan apenas el 14,5% del PBI. En contraste, los sectores que concentran mayores niveles de empleo y muestran retrocesos explican alrededor del 27% del producto.
Pastrana también advirtió que algunos de los sectores con mejor desempeño económico presentan una elevada capacidad para generar empleo no registrado o modalidades de cuentapropismo. En ese grupo se incluyen actividades como el agro y la ganadería. Además, remarcó que el transporte y el comercio incorporaron miles de trabajadores informales, en parte vinculados a la expansión de plataformas digitales.
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En la misma línea, el economista Amilcar Collante, de Profit Consultores, señaló que se profundizó el “divorcio” entre la evolución mensual de la actividad económica y la generación de empleo, dos variables que históricamente tendían a moverse de manera conjunta.
Empresas que cierran y ajuste en el tejido productivo
La contracción del empleo se refleja también en la cantidad de empresas activas. Hasta agosto de 2025, el número de unidades productivas se redujo en 19.164. A lo largo del último año y medio, se multiplicaron los casos de firmas que cerraron plantas o avanzaron con despidos.
Entre los casos registrados figuran Sealed Air (Quilmes), Whirlpool, Cerámicos Ilva, Magnera (Pilar), Lustramax (Malvinas Argentinas), Dr Ahorro (con cierres en Córdoba, Salta, Mendoza y la Ciudad de Buenos Aires), TN Platex (Corrientes), Dana (Naschel, San Luis), Luxo y Vulcalar (La Rioja), Fabrisur (Tierra del Fuego), Textilana (Mar del Plata), La Suipachense (Suipacha), Hazan Salvia (Lanús), Acindar (Villa Constitución), Vasalli (Firmat), Alimentos Refrigerados S.A. (Sunchales y Lincoln), Globant y GlobalLogic (CABA), El Dorado (Rosario), Lácteos Verónica (Santa Fe) y Jugos Inca (Chilecito), entre otros.
Monotributo y cuentapropismo como salida laboral
El crecimiento del monotributo se consolidó como una de las principales vías de inserción laboral. Actualmente, los monotributistas representan el 17,1% del mercado laboral formal. Durante los dos primeros años de la gestión de Milei se incorporaron 159.000 nuevos inscriptos, una cifra casi equivalente a la cantidad de empleos asalariados privados que se perdieron en el mismo período.
La relación inversa entre la caída del empleo formal y el aumento del monotributo marca una diferencia respecto de gestiones anteriores. Según el investigador de la CTA Autónoma Luis Campos, “el modelo actual no sólo expulsa trabajadores, sino que aceleró su dinámica de destrucción durante el último semestre de 2025”.
Durante los primeros dos años del gobierno de Alberto Fernández se crearon 165.000 nuevos monotributos y durante la presidencia de Mauricio Macri, 122.000. En ambos casos, la destrucción de empleo formal no alcanzó los niveles observados en el período actual.