Gonzalo Salerno, quien fue postulado como candidato a rector por la decana de Derecho, Gina Bertolone, criticó el proceso eleccionario de la UNCA, al que calificó de "un simulacro de consenso cerrado". "Muchos piensan que la universidad es rehén de las pujas de un partido político", dijo. Agregó que "el proceso electoral no fue íntegramente transparente, con poco respeto a los principios republicanos y en una especie de oscurantismo medieval".
Fuerte discurso de Gonzalo Salerno: "Hay una especie de oscurantismo medieval"
En medio de la Asamblea Universitaria, el candidato a rector tuvo un contundente pronunciamiento.
Además, criticó a Carlos Savio, candidato a vicerrector, de quien dijo que "se mostraba tan opositor, tan crítico", pero que luego tuvo "un cambio incomprensible". "Nos gustaría que nos explique qué pasó con todas las denuncias que afectaban al rector y a su conducción. ¿Eso ya pasó?", se preguntó Salerno.
El candidato sugirió que "se muestra poco respeto a los principios republicanos. La discusión en la UNCA muchas veces se reduce a la periódica disputa por altos cargos y a la permanencia de ellos, vulnerando todo tipo de normas". A su vez, insistió en que no hay una libertad plena en el desempeño institucional: "Son muchas las personas que opinan que la comunidad universitaria no puede ejercer sus derechos políticos en plena libertad, sus trabajos están condicionados por su apoyo o no a los que conducen la universidad, esto es así y lo sabemos todos", manifestó.
Durante su intervención ante la Asamblea Universitaria, Salerno expresó su agradecimiento por la postulación y valoró que la misma surgiera del trabajo colectivo de una facultad “que no fue convocada” pero que “merece ser tenida en cuenta”. Subrayó: “Solo el hecho de ser propuesto me hace muy feliz” y destacó la figura de su compañera de fórmula, Judith Moreno, a quien definió como una persona que “colma de calidades académicas y personales este proyecto”.
En otro tramo de su discurso, afirmó que “la UNCA muestra lo mismo desde hace mucho tiempo: las mismas personas conduciendo, las mismas facultades en el rectorado y vicerectorado, prácticamente las mismas ideas unidas en un simulacro de consenso, cerrado y tan forzado que es más una imposición que incomoda a todos”.
También propuso que “alguna vez debiéramos plantearnos un sistema de elección directa”, y criticó que “los destinos de la Universidad los decide un puñado de personas, cuando somos más de 20 mil, y si se suman los egresados, esa cifra se triplica”.
Salerno sostuvo que “el respeto a la palabra empeñada, el compromiso innegociable con los valores, la honestidad, la transparencia y la democracia sincera deberían ser valores indiscutibles que describan la imagen de nuestra universidad. Y no lo es. Ni internamente ni desde afuera”, sentenció.
Sobre el final, advirtió: “Pido, además, por favor que no se tomen represalias por pensar y elegir diferente, que nadie vea perjudicada su situación laboral o tenga menos derechos que otros”. Y concluyó: “Tenemos fuerza, humildad, experiencia, capacidad, confianza y vocación para seguir trabajando en este proyecto”.