En el marco de la discusión presupuestaria, el presidente de la Corte de Justicia, Miguel Figueroa Vicario, cuestionó duramente el recorte del 30% que tendrá el Poder Judicial para 2023 y aseguró que ello implicará que en septiembre se quedará sin recursos para funcionar. “Ya este año sufrimos un recorte del 15% y no podemos pagar los sueldos de noviembre y diciembre. Tenemos que pedirle al Ejecutivo los recursos, lo que provoca que se lesione la autonomía y la independencia de la Justicia”, criticó.
Figueroa Vicario: "Se lesiona la independencia del Poder Judicial"
“Estoy extremadamente preocupado. En el presupuesto de este 2022, cuando se trató en la Cámara de Diputados, se decidió disminuir 1.100 millones de pesos al presupuesto del Poder Judicial para destinarlo a Salud y Acción Social, lo que importó una disminución de un 15% en los recursos. Eso implicó que nosotros, ahora, en el mes de octubre nos quedáramos sin recursos para funcionar y para pagar los sueldos de noviembre, que tenemos que pagarlos la semana que viene”, graficó el cortesano en declaraciones a Cae el Telón, por Radio Ancasti.
Figueroa Vicario explicó que para poder pagar los sueldos “estamos haciendo notas pidiendo que nos envíen los fondos”. “Hubo un compromiso para el mes que viene, pero no así respecto del aguinaldo. Esa es la situación que estamos atravesando y a mí me tiene muy preocupado”, remarcó.
“No existe la independencia del Poder Judicial si no hay autonomía presupuestaria y eso no se consigue si el Poder Judicial no cuenta con al menos un 5% del presupuesto general. Estos recortes al presupuesto del Poder Judicial lesionan, socavan y erosionan la autonomía presupuestaria y ponen en jaque la propia independencia del Poder Judicial, porque este poder tiene que controlar los actos del Gobierno y a ese mismo Gobierno tenemos que pedirles recursos para funcionar. Allí se ve disminuida la independencia de poderes”, explicó Figueroa Vicario.
“Si eso pasó este año, con un recorte del 15%, imagínense si materializan esta idea que he leído en los periódicos de que se va a disminuir un 30% el presupuesto retaceando 5.000 millones de pesos para el ejercicio siguiente. Eso significará que en septiembre de 2023 quedaremos sin recursos”, advirtió.
Por último, cuestionó que toda la situación ya está en conocimiento de las autoridades pertinentes. “El Poder Judicial de la Provincia tiene que tener la entereza para fallar y resolver respecto de la legalidad de los actos del Poder Ejecutivo y respecto de ese mismo Poder Ejecutivo no puede estar el Poder Judicial de rodillas pidiendo recursos para pagar los sueldos. Esto se lo transmití por nota a la ministra de Hacienda el 15 de septiembre reclamando los fondos para poder funcionar como servicio. Se lo hice saber al vicegobernador personalmente en el momento del aniversario de la ciudad de Pomán. Lo sabe el propio gobernador. El Poder Judicial, en este caso, es el más débil en materia presupuestaria. El Poder Ejecutivo tiene la espada, el Poder Legislativo es el que lo aprueba, pero nosotros somos solo un tercero interesado”, sostuvo.
Sobre los salarios
Por otra parte, Figueroa Vicario cuestionó que el Ejecutivo “pretende que el Poder Judicial, cuando de los incrementos salariales los de aplicados sobre el haber que percibían los agentes de la Administración de Justicia a enero”. “Nosotros los aplicamos sobre el último sueldo percibido porque usted cuando observa, por ejemplo, que el combustible sube un 5%, ese incremento del combustible es sobre el precio actual, no sobre el de enero”, comparó.
“Con la regla que aplica la Legislatura, al poner un 60% de tope a incrementos salariales para el año siguiente, significa que en la práctica el aumento tendrá un tope del 49% por el modo en que lo aplicamos nosotros, con una inflación pronosticada por todas las consultoras que excederá el 100% en 2023. Es decir que se perderá casi un 50% del poder adquisitivo del dinero para el año que se avecina”, lamentó el presidente de la Corte. En esa línea, indicó que este año llevan totalizado un 62,9% de incremento salarial “con una inflación que acumulada en el 2022 que supera el 70% y faltan noviembre y diciembre”.
“Se nos reprocha que gastamos mucho porcentaje en personal, pero se olvida que el Poder Judicial presta un servicio. No construimos rutas ni puentes. Se brinda un servicio de justicia, donde necesariamente el mayor gasto es de personal”, remarcó y explicó que el presupuesto no prevé incremento en la cantidad de empleados.
Por otra parte, Figueroa Vicario explicó que para llevar el servicio de justicia a toda la provincia “tenemos casi 50 inmuebles alquilados”. “El Poder Legislativo aprobó para este año una suba en los alquileres del 33%. Imagínense los problemas que tenemos cuando debemos renovar los contratos, porque ningún locador acepta la renovación con esa actualización”, apuntó.
“Además, no puede existir la ampliación de servicios o la creación de órganos o de cargos o funciones judiciales sin otorgamiento de la partida presupuestaria específica. Por ejemplo, han creado la Cámara de Apelaciones con asiento en Belén que significará además de los sueldos de los funcionarios, secretarios, choferes, ordenanzas, el alquiler del inmueble, etcétera, etcétera, sin asignar un presupuesto para ese objetivo. Lo mismo ocurre con el juicio por jurado”, reclamó.