Los empleados de la empresas Textilcom mantienen el acampe, entre la esperanza y la urgencia de una solución mientras la Provincia gestiona con empresario la posibilidad de mantener las más de 130 fuentes laborales.
Se cumplen 11 días desde el cierre de la fábrica textil y ayer hubo una audiencia en la DIL. El Ministerio de Trabajo intimó a la empresa.
Los empleados de la empresas Textilcom mantienen el acampe, entre la esperanza y la urgencia de una solución mientras la Provincia gestiona con empresario la posibilidad de mantener las más de 130 fuentes laborales.
Claudia Bulacios secretaria adjunta del SOIVA, le contó a El Ancasti que recibieron una ayuda económica por parte del Gobierno provincial y que en la Dirección de Inspección Laboral se intimó a la empresa.
“Ayer hubo una audiencia en el Ministerio de Trabajo, donde estuvo la Ministra, el secretario de Industria, el Ministro de Industria, la DIL y los sindicatos que nuclean a los trabajadores”.
En este encuentro un abogado representó a la empresa de Jorge Villariño “y dijo que hasta momento había voluntad de pago, pero no trajo ningún programa, ni decir ‘les voy a pagar de esta manera’”, expresó Bulacios.
Agregó que desde el Ministerio de Trabajo se intimó a Textilcom “a que el lunes presentara el libre deuda de las cargas sociales para ver el trámite del ANSES” y que paralelamente esta mañana se gestionó una atención especial de ANSES paa facilitar el trámite del fondo de desempleo.
“Desarrollo Social también se hizo presente y les entregó un cheque a cada uno de los compañeros como para ir paliando la situación”, aseguró la trabajadora.
Además, son grandes las expectativas respecto de la reactivación de la fábrica. “Del inversor no nos confirmaron nada mientras que no esté firmado. El Gobernador se iba a juntar hoy con el supuesto inversor y debe ser para ir cerrando”, aclaró. “Nosotros estamos esperanzados en que esas máquinas se vuelvan a encender”.
Mientras, los más de 130 empleados despedidos realizan ollas populares todos los días con lo que tienen y reciben como donaciones en una situación compleja, a la espera de una buena noticia a 11 días del cierre de la fábrica.