El mercado laboral del sector privado formal cerró el primer trimestre de 2026 con un panorama de caída generalizada: la destrucción de puestos de trabajo se extendió a 19 de las 23 provincias del país —además de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), que es una jurisdicción— y los salarios nominales volvieron a quedar por debajo de la inflación interanual.
El salario medio volvió a perder contra la inflación y cae el empleo formal
Catamarca figura entre las provincias más afectadas por la pérdida de puestos formales.
Así lo refleja el informe de “Situación y Evolución del Trabajo Registrado” correspondiente a marzo, elaborado por el Ministerio de Capital Humano sobre la base del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA).
En detalle, el empleo asalariado en el sector privado alcanzó los 6,188 millones de personas en marzo de 2026, cifra que representa una baja del 1,5% respecto al mismo mes del año anterior, equivalente a 96.700 trabajadores menos. En términos mensuales, el registro cayó 0,1% frente a febrero.
El informe describe que desde septiembre de 2023 el empleo asalariado formal del sector privado muestra una tendencia descendente. La caída fue “particularmente pronunciada durante el primer trimestre de 2024”, para luego moderarse y estabilizarse hacia la segunda mitad de ese año. Entre octubre y diciembre de 2024 se observó una recuperación moderada, pero “durante los primeros meses de 2025 el empleo permaneció prácticamente sin variaciones y, a partir de junio de ese año, retomó una trayectoria descendente”. Esta nueva fase de contracción se extendió durante el segundo semestre de 2025 a un ritmo promedio mensual de -0,2%, y continuó en el primer trimestre de 2026 con una intensidad “algo más moderada” de -0,1% promedio mensual.
El mapa provincial
La dimensión territorial de la caída del empleo es quizás la más llamativa de los datos de marzo. En la comparación interanual, 20 de las 24 jurisdicciones registraron pérdida de empleo privado formal. Solo cuatro lograron crecer: Neuquén (+3,3%), Río Negro (+3,2%), La Rioja (+3,0%) y San Juan (+2,2%).
Las provincias con mayor destrucción de empleo en términos relativos fueron Tierra del Fuego (-9,0%), Chubut (-6,8%), Corrientes (-5,3%), Formosa (-5,3%), Chaco (-5,2%) y Santa Cruz (-5,1%), seguidas de Catamarca (-4,5%) y Mendoza (-3,4%). Buenos Aires, la provincia con mayor cantidad de trabajadores registrados (1.951.000), también perdió empleo: bajó 1,7% interanual. Fue algo más moderada la retracción registrada en CABA (-1,3%), que si bien técnicamente no es una provincia, sí es una jurisdicción aparte.
En la comparación mensual, que descuenta efectos estacionales, el panorama también fue predominantemente negativo: en 16 jurisdicciones se contrajo el empleo, tres se mantuvieron estables y solo cinco crecieron respecto de febrero. Las caídas mensuales más pronunciadas se registraron en La Rioja (-2,7%), Catamarca (-1,6%), Santiago del Estero (-1,6%) y Tierra del Fuego (-1,0%).
La realidad por sectores
La dinámica por sector muestra un desempeño bastante dispar en el mes de marzo. Cuatro ramas tuvieron aumentos en relación a febrero —explotación de minas y canteras (+0,5%), pesca (+0,3%), agricultura, ganadería, caza y silvicultura (+0,3%) y actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler (+0,1%)—, otras cuatro se mantuvieron estables y seis registraron bajas.
Entre las que más cayeron se encuentran intermediación financiera (-0,5%), industrias manufactureras (-0,4%), transporte, almacenamiento y comunicaciones (-0,3%) y comercio y reparaciones (-0,2%).
Llamativamente, en la comparación interanual la pérdida más pronunciada se dio en el rubro de explotación de minas y canteras, con una baja del 5,7%. También cayeron industria manufacturera (-4,0%), intermediación financiera (-3,7%) y comercio y reparaciones (-1,9%). La construcción (+1,0%) y la pesca (+5,8%) fueron de los pocos sectores que mostraron variación positiva, aunque no alcanzaron para compensar el saldo negativo general.
Los salarios no alcanzaron a la inflación
El informe de la Secretaría de Trabajo también incluye datos sobre remuneraciones brutas del sector privado registrado. En marzo de 2026, el salario promedio (remuneración media) fue de $2.207.129, con un incremento nominal del 31,6% respecto al mismo mes del año anterior. La remuneración mediana —que refleja mejor lo que gana la mitad de los trabajadores— fue de $1.540.251, con una suba interanual del 28,1%.
Ambos valores quedaron por debajo de la inflación interanual de marzo de 2026, que según el Indec fue del 32,6%. La brecha es más pronunciada en el caso de la mediana, que acumuló un alza de 28,1% frente a esa referencia de precios. Esto implica que el salario real —medido en términos de poder adquisitivo— retrocedió en el período analizado para la mayor parte de los trabajadores del sector privado formal.
No se trata de una situación nueva. El economista jefe de EcoAnalytics, Santiago Casas, advirtió recientemente en Infobae que “la combinación de estancamiento en los sectores vinculados a la demanda interna —que concentran la mayor parte del empleo formal— y una inflación todavía elevada hizo que el salario real del sector privado registrado acumule siete meses consecutivos de caída”.
Por qué el empleo formal no despega
Un análisis de Fundación Mediterránea-Ieral, identifica una de las causas estructurales del estancamiento: los rubros más dinámicos en materia exportadora y de inversión “representan solo el 3% del empleo total y el 7% del empleo asalariado privado registrado”, lo que impide que el crecimiento del frente externo se traslade de manera automática al mercado de trabajo. Los sectores que concentran la mayor parte del empleo formal —industria, comercio y construcción— son precisamente los que exhiben el peor desempeño.
El cuadro general que surge del informe de marzo confirma ese escenario: la creación de empleo privado formal sigue ausente en la mayoría del territorio nacional, los salarios no logran superar a la inflación y la recuperación que se observa en algunos sectores y provincias no tiene el peso suficiente para revertir la tendencia negativa.
Fuente: Infobae