En una decisión que ha generado un intenso debate, la canciller Diana Mondino nombró a su asesor y amigo Carlos Edmundo Starmanns como embajador "ad honorem", en una medida que suscitó diversas críticas en el ámbito diplomático.
La ministra designó a su principal asesor y generó controversia por el vínculo cercano entre ambos y el uso del cargo para fines protocolares.
En una decisión que ha generado un intenso debate, la canciller Diana Mondino nombró a su asesor y amigo Carlos Edmundo Starmanns como embajador "ad honorem", en una medida que suscitó diversas críticas en el ámbito diplomático.
El decreto oficial, publicado en el Boletín Oficial el 9 de agosto y firmado por el presidente Javier Milei y Mondino, le otorga a Starmanns el rango de Embajador Extraordinario y Plenipotenciario, aunque su cargo es "ad honorem", es decir, no percibe remuneración directa por esta función.
Carlos Starmanns, quien hasta ahora se desempeñaba como Director Académico del Instituto del Servicio Exterior de la Nación (ISEN), estuvo presente en todas las reuniones y eventos oficiales junto a Mondino. La controversia surge porque, a pesar de su nuevo rango protocolar, Starmanns sigue siendo inferior en la jerarquía del ISEN en comparación con Renato Carlos Sersale di Cerisano, el embajador de carrera que dirige el instituto. Según fuentes internas del ISEN, las relaciones entre Starmanns y Sersale di Cerisano no son las mejores, lo que ha aumentado la tensión en el ámbito diplomático.
El decreto 717/2024 establece que el rango de Starmanns es solo para efectos protocolares, en conformidad con el artículo 6° de la Ley del Servicio Exterior de la Nación, que permite asignar categoría diplomática a personas externas al Cuerpo Permanente del Servicio Exterior para tareas especiales. Sin embargo, la polémica radica en el hecho de que el nombramiento parece estar más enfocado en dar prestigio a Starmanns y reforzar su rol como asesor cercano a Mondino que en cumplir con funciones diplomáticas tradicionales.
Starmanns tiene una destacada trayectoria académica: es licenciado, magíster en Ciencia Política y doctorado en Ciencias Sociales, Humanidades y Estudios Interdisciplinarios de Políticas Educativas por la Universidad de Stanford. Su vinculación con la Universidad del Centro de Estudios Macroeconómicos de Argentina (UCEMA), donde también enseñaba Mondino, refuerza la percepción de que el nombramiento es una estrategia para consolidar su posición dentro del equipo de la canciller.