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Se realizó la primera jornada en Catamarca

Derecho Ambiental, un derecho transversal

Con expositores locales y otros especialmente invitados, se realizó una capacitación en el Salón Ezequiel Soria.

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7 de agosto de 2022 - 18:24

El pasado martes 2 de agosto, en el Salón Ezequiel Soria se llevó a cabo la primera Jornada de Derecho Ambiental. La actividad fue organizada por la Corte de Justicia de Catamarca, la Escuela de Capacitación Judicial, el Colegio de Abogados, la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Catamarca y la Asesoría General de Gobierno. Para la ocasión, disertaron expositores locales y profesionales de distintas áreas invitados especialmente a participar.

Carlos Enrique Camps, secretario de la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires y profesor de Derecho Ambiental de la Universidad de Buenos Aires (UBA), comentó que el Derecho Ambiental no es un derecho nuevo. “Tenemos el Derecho al Ambiente consagrado en la Constitución Nacional desde 1994. Sin embargo, todavía hay mucho por estudiar y mucho por conocer. Considero que todavía no se saben completamente todos los vericuetos y requisitos para una correcta gestión ambiental. Por ende, tampoco se conocen los derechos que todos los habitantes tenemos respecto de un ambiente sano”, indicó.

El profesional abordó sobre el acceso a la Justicia Ambiental. Al respecto, detalló que se trabaja en la forma de llevar adelante, de modo accesible y sencillo, los juicios cuando hay Derechos Ambientales. “Es una lista de derechos que tienen el rango de Derecho Humano, los derechos relacionados con el género, la niñez y adolescencia, la discapacidad, personas adultas mayores, pueblos originarios y a esa lista de Derechos Humanos, recientemente, publicó una recomendación que considera al Derecho al Ambiente sano, protegido y conservado, como un Derecho Humano. Es muy importante para las políticas de todos los países y de los que adhieren esta declaración porque adquieren un compromiso para que las políticas internas, dentro de cada nación tengan que ver con la protección, cada vez más fuerte, de este derecho”, explicó.

A la vez, valoró que las nuevas generaciones están muy comprometidas con el cuidado del medio ambiente. Camps destacó que uno de los temas más importantes en la lucha por la defensa del ambiente sano está relacionado la Educación Ambiental. “En los adultos no se nota tanto pero en los niños es muy evidente la conciencia que se va generando en las nuevas generaciones acerca de lo que constituye un adecuado cuidado del medio ambiente. Tengo la esperanza de que en el futuro no sean necesarios tantos juicios y que la comunidad sola vaya enderezando estas cuestiones hacia el lado del mayor respeto. Debe haber un compromiso social con relación al medio ambiente. Todavía, en países subdesarrollados, como el nuestro, es muy difícil conseguir esa conciencia a nivel general, en la comunidad. Es una cuestión que atañe a la vida cotidiana de todos nosotros. Es el aire que respiramos, el aire que tomamos y el suelo que pisamos.

Por su parte, Gabriela Battiato, capacitadora de la Fundación Expoterra, también advirtió que el Derecho Ambiental es nuevo, aunque no es el más moderno. “En el campo de la tecnología, los tiempos son distintos y las leyes no se están adaptando tanto a los tiempos que corren. Si bien es una rama mucho más nueva, con derechos más nuevos y con mucha visibilidad, quizá la parte de litigar habría que aggiornarla. Ahora, todos nos estamos dando cuenta de que tenemos un solo planeta, que no hay planeta B y que la sostenibilidad tiene que estar instalada en todos los modelos de negocios. Entre ello, aparece el uso de energías renovables, con muchísimas opciones y cada vez se están desarrollando más”, sostuvo.

Con relación a otros derechos, Battiato consideró que como los de género, hoy en día es más eficiente esa área. Quizá, opinó, en el Derecho Ambiental “falte eficiencia y una cuestión de capacitación. Al ser un derecho nuevo hay cuestiones que a veces los operadores jurídicos no saben cómo abordarlo hay mucho desconocimiento sobre lo que es el ambiente. Es algo muy difícil de medir. Las jornadas de capacitación ayudan un montón porque visibilizan. El Derecho Ambiental es transversal. Vivimos en un ambiente y el derecho a un ambiente sano está relacionado con el Derecho Ambiental, nuestro hábitat. Claramente, el Derecho Ambiente debe ser abordado desde distintas áreas; es transversal a todo. Es un derecho muy holístico. Tienen que estar un montón de actores y de diferentes áreas, no sólo operadores jurídicos del Derecho sino también expertos en Ciencias Ambientales. Resulta fundamental tener a estos traductores que expliquen a los operadores jurídicos cuáles son los potenciales daños o lo que puede provocar”, indicó.

En tanto que, Gastón Noguera, director de Asuntos Ambientales de la Fiscalía de Estado de la Provincia de San Juan, contó que esta provincia tiene una legislación ambiental bastante amplia, que abarca distintas problemáticas ambientales. El principal objetivo es tratar de alcanzar una solución anticipada.

“El Derecho Ambiente tiene sus años; en 1994 se plasma en el artículo 41 de la Constitucional Nacional y en adelante comienzan estas sucesivas normativas ambientales, en distintos subsistemas. Este componente ambiental comienza a tener una trascendencia y hace eco en la vida del ser humano. La Constitución misma habla de un ambiente sano, apto y equilibrado para el desarrollo. Es decir, de ninguna manera, el ambientalismo está en contra de los principios de desarrollo o económico sino, todo lo contrario, en una permanente compatibilización, teniéndose en cuenta la sustentabilidad para que las generaciones presentes disfruten de todos los recursos naturales pero que también las generaciones futuras puedan acceder a estos beneficios”, opinó.

Para Noguera, el Derecho Ambiental es una cuestión supra individual. “El daño que uno le causa al ambiente se lo está causando a sí mismo. Se comienza con educación, información, participación ciudadana, acceso a la Justicia como algo normal y de llano, no como una cuestión inaccesible. Es una cuestión de todo y lo que prima es lograr este desarrollo y que el ambiente esté siempre en un ámbito primordial. El Estado tiene que tener este componente ambiental como una prioridad y como una finalidad en la prevención de estos derechos que son fundamentales, como la igualdad, la libertad y la propiedad, el ambiente”, expresó.

Experiencias

A fin de compartir experiencias, Pablo Nicolás Oritja, juez de Primera Instancia en lo Civil y Comercial de San Juan, fue el juez que intervino en el amparo ambiental que se interpuso cuando se produjo el derrame de solución cianurada en el Proyecto Veladero en 2015. De acuerdo con esta experiencia, consideró que sin duda, se requiere de un abordaje especializado. “Desde allí debe encararse la difusión de la información, también la capacitación a la ciudadanía. La participación ciudadana y los espacios de diálogo son necesarios y esenciales. La cuestión es cuándo está la interrelación del consenso social o la búsqueda de la licencia social”, comentó.

Para el magistrado tanto la actividad minera como la agropecuaria o industrial ponen en mesa de diálogo toda la temática ambiental. “La debemos valorar desde todo este aspecto, en toda la actividad industrial y antrópica”, sostuvo.

A su turno, Valeria Berros, investigadora del CONICET y profesora de la Universidad Nacional del Litoral, provincial de Santa Fe, abordó sobre el Acuerdo de Escazú, un acuerdo regional para América Latina y el Caribe. La especialista detalló que regula básicamente cuatro cuestiones: el acceso vinculado a la información ambiental, el acceso a la Justicia Ambiental, a participación pública en la toma de decisiones y protección de los defensores ambientales.

“El Derecho Ambiental está atravesado tanto por lo social como por lo político y también por lo económico. Es un área del Derecho que está atravesado y se nota cada vez más, por los altos grados de conflictividad social que existen en nuestro país. En este contexto, quizá el Acuerdo de Escazú pueda representar una oportunidad para discutir temas que están siempre sobre la mesa pero que nunca nos dimos la oportunidad, como sociedad, para discutir más seriamente. No sólo son centrales con relación a la protección de los diferentes ecosistemas sino también con las personas, que muchas veces se ven afectadas en estos conflictos. Sintomático de ello, es la existencia de esta categoría de ‘defensores ambientales’”, destacó.

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