En el marco de la crisis económica que generó el gobierno de Javier Milei, una importante fábrica de suelas cerró sus puertas y dejó a 40 trabajadores en la calle y sin el pago de su indemnización. La planta puso fin a sus actividades es Gomas Gaspar, ubicada en el barrio San Vicente de Córdoba capital. La industria textil es de las más castigadas por las medidas del Estado nacional.
Cierre de fábrica: 40 empleados pierden su trabajo y dejan a sus familias sin ingresos
El desplome de la industria textil se cobra una nueva víctima. Denuncian despidos irregulares y falta de pago desde diciembre.
La noticia fue confirmada por el Sindicato Obrero del Caucho y el delegado regional Arturo Pitkard detalló que el conflicto con los trabajadores comenzó en diciembre cuando la empresa no abonó el aguinaldo correspondiente al segundo semestre. Luego de eso, los dueños obligaron a los empleados a tomar un mes de vacaciones y, tras esto, comenzaron con los despidos de manera paulatina y sin pagar las indemnizaciones legales.
El drama de los trabajadores que quedaron en la calle
Esto trajo reclamos formales y pedidos de intervención ante las autoridades laborales para revertir esta situación o cobrar lo que corresponde, aunque el tiempo seguía corriendo y no hubo soluciones, sino que finalmente terminó cerrando la planta de Junín 3.043 en el barrio San Vicente.
Este lunes un grupo de empleados se reunió en las puertas de la fábrica exigiendo una respuesta de la patronal y a los fines de visibilizar la difícil situación que padecen.
Allí los trabajadores reconocieron la dura situación que viven y algunos de ellos detallaron que no pueden afrontar gastos esenciales como alquileres y tratamientos médicos. Desde el gremio advierten que el caso podría derivar en acciones legales si la empresa no regulariza la situación, mientras crece el malestar entre los despedidos.
La empresa funcionaba desde 2001 y su dueño es el ingeniero químico Rodolfo Polero, experto en tecnología de caucho y con más de 30 años en el rubro. "Le llené los bolsillos y a mí me largó sin ninguna moneda”, enfatizó Fabián Córdoba, quien trabajó durante 18 años en la empresa.