Burreros Unidos cuestionó la suspensión de las carreras cuadreras en Huillapima
La agrupación denunció que la medida municipal afecta a más de 50 familias y acusó al intendente Omar Soria de cerrar una actividad que genera empleo genuino.
La Agrupación Burreros Unidos de Catamarca se sumó a los reclamos por la decisión del municipio de Huillapima de suspender las habilitaciones de carreras cuadreras en toda la jurisdicción durante los meses de enero y febrero. “La Municipalidad de Huillapima parece haber encontrado un enemigo inesperado: el trabajo. Bajo una resolución que roza lo arbitrario, el intendente Omar Soria ha decidido bajarle la persiana a la actividad hípica por 60 días, una medida que no solo apaga el sonido de los cascos en las pistas, sino que silencia la economía de cientos de hogares que hoy no tienen certeza sobre su sustento”, reprocharon desde Burreros Unidos de Catamarca.
Además, señalaron: “El mensaje es claro y contundente: ‘Prohibir no es gestionar, es lavarse las manos’. Mientras en las provincias vecinas el turf es una industria valorada y regulada, en Huillapima la respuesta oficial es el candado y la indiferencia”.
Luego, detallaron: “Más de 50 familias por fin de semana: Una industria que Soria ignora. Detrás de cada carrera de caballos hay un ecosistema laboral que el Intendente parece desconocer desde la comodidad de su despacho. La agrupación destaca que cada vez que hay una reunión cuadrera, se generan de manera directa e inmediata más de 50 puestos de trabajo dentro del hipódromo”.
Y puntualizaron que la prohibición afecta a una industria "genuina" compuesta por veterinarios que velan por la salud animal; herradores y talabarteros cuyo oficio artesanal es el sustento de sus hijos; peones, cuidadores y vareadores que trabajan de sol a sol; fotógrafos, cronistas, boleteros y transportistas que integran la logística del sector; y a jockeys, starter, canchero, entre otros.
"¿Se preguntó el Intendente si el Secretario de Gobierno puede estar dos meses sin cobrar? Porque eso es lo que le está pidiendo a estas más de 50 personas que cada fin de semana dejan el lomo en la pista para llevar el pan a su casa", cuestionaron desde la agrupación.
Cero ayuda, máxima exigencia
“Lo más indignante para el sector es el historial de abandono por parte de la gestión de Soria”, sostuvieron. Los referentes de Burreros Unidos denunciaron que la actividad ha sobrevivido "a pulmón", sin recibir jamás ningún tipo de ayuda económica, subsidio o asistencia en el mantenimiento de los hipódromos.
"Nunca nos dieron una mano con las pistas, nunca nos bajaron un arancel, ni siquiera en los momentos más difíciles. Siempre pagamos lo que se nos exigió y mantuvimos nuestras instalaciones con recursos propios", aseguraron y manifestaron: “Es decir, el municipio no invierte un centavo en el sector, pero se siente con la autoridad de clausurar la fuente de trabajo de un plumazo”.
“La paciencia de los trabajadores del turf tiene un límite. Ante la falta de diálogo y la nula inversión estatal, el sector ha llegado a un punto de quiebre. No están pidiendo dádivas ni planes sociales; la consigna es una sola: que los dejen trabajar", reclamaron y advirtieron que de no obtener una respuesta favorable, escalarán el reclamo directamente ante las máximas autoridades provinciales. "Huillapima no puede darse el lujo de destruir puestos de trabajo por incapacidad de algunos funcionarios”, concluyeron.