La Libertad Avanza logró demorar por una semana la sesión donde se tratará un proyecto de interpelación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, para el 2 de julio, con lo cual ahora el Gobierno tiene quince días para definir si mantiene al funcionario o lo separa de su cargo. El oficialismo pudo postergar la sesión hasta el 25 de junio, pero no pudo evitar que hasta los bloques dialoguistas respalden la decisión de promover la interpelación y una posible moción de censura del cuestionado titular de ministros.
Adorni fracasó en su intento de solo ir al Senado a exponer el 2 de julio sobre la marcha del Gobierno, ya que en forma previa deberá responder las preguntas de los senadores sobre su patrimonio y estará expuesto a una posible moción de censura. La decisión se adoptó en la reunión de Labor Parlamentaria, en cuyo transcurso se resolvió a propuesta de los bloques opositores tratar en la próxima sesión un proyecto para citar a una interpelación al funcionario para la misma jornada donde está previsto que Adorni brinde su informe de gestión.
La jefa del bloque oficialista, Patricia Bullrich, aclaró que la inclusión de este proyecto fue propuesto por los bloques opositores y "no será acompañado por La Libertad Avanza". "Si se vota la interpelación, puede hacerse antes o después del informe, según lo que se acuerde; es un artículo operativo de la Constitución y requiere mayoría absoluta", aclaró Bullrich.
El proyecto de interpelación ya tiene asegurados 25 votos. Podría sumar tres de Convicción Federal y algunos radicales, más otros dos del PRO y otros nueve de bloques minoritarios.