El problema para Argentina no es solamente que llegue poca inversión extranjera sino que, además, el país quedó afuera del rebote regional. Mientras América Latina volvió a convertirse en un destino atractivo para capitales internacionales, la economía argentina apenas captó una porción marginal de esos flujos, pese a los argumentos del oficialismo nacional respecto de que la desregulación y del RIGI, por si solos, serán garantía de grandes y nuevas inversiones.
Argentina recibió solo el 1,6% de la inversión extranjera que llegó a América Latina
Un informe basado en datos de la CEPAL sostiene que el país quedó al margen del repunte regional y acumula cuatro trimestres de caída en la inversión.
Según estimaciones del Instituto Argentina Grande (IAG) en base a datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), de cada 100 dólares de inversión extranjera directa (IED) que ingresaron a América Latina durante 2025, apenas 1,6 llegaron a la Argentina. La cifra contrasta con las expectativas oficiales y abre interrogantes sobre la capacidad del actual esquema económico para atraer inversiones productivas.
Sin rebote de inversiones
Mientras América Latina recuperó atractivo para los capitales internacionales, Argentina quedó rezagada. Según datos de la CEPAL, la inversión extranjera directa (IED) hacia la región volvió a crecer, pero el flujo se concentró en un puñado de países: Brasil captó cerca del 38% del total y México otro 24%, en un año en que los flujos hacia la región crecieron 7,1% hasta alcanzar casi USD 189.000 millones.
En ese contexto, de acuerdo con un informe del Instituto Argentina Grande (IAG) basado en datos de CEPAL, Argentina apenas explicó el 1,6% de los flujos de inversión que llegaron a la región, una participación marginal que contrasta con la promesa oficial de que la desregulación económica y el nuevo régimen de incentivos, focalizado sobre todo el el RIGI, impulsarían una ola de inversiones.
“Los frutos del RIGI todavía no impactaron en las cuentas públicas, la Inversión Extranjera Directa (IED) no repunta”, señalaron los especialistas del IAG. El contraste resulta especialmente significativo porque el Gobierno de Javier Milei convirtió la llegada de inversiones en uno de los principales argumentos para defender el RIGI y la desregulación económica que impulsó desde su llegada a Casa Rosada, en diciembre de 2023.
Sin embargo, los datos disponibles evidenciaron que, mientras América Latina volvió a captar capitales, Argentina todavía no logró subirse a esa dinámica regional. La discusión, sugirió la CEPAL, no pasa únicamente por ofrecer menores impuestos o menos regulaciones, sino por construir condiciones de largo plazo que vuelvan atractiva la inversión de carácter productiva.
En ese sentido el informe del organismo regional sostuvo que la competencia internacional por la IED ya no se explica solamente por incentivos fiscales o estabilidad macroeconómica, sino por la capacidad de los países para ofrecer infraestructura, innovación, proveedores locales y políticas de desarrollo productivo.
Cambio de composición
En el escenario actual, Argentina ya acumula cuatro trimestres consecutivo de contracción sostenida de la inversión. El deterioro, de acuerdo con cifras oficiales, no se observa únicamente en la cantidad de inversión sino también en su composición.
Según el ocumento del IAG sen base a datos de INDEC, la Inversión Bruta Interna Fija per cápita al cierrre del 2025 cayó 3,2% respecto del último trimestre de 2023 y 12% frente al inicio de ese año. A la par, mientras la inversión en maquinaria y equipos nacionales retrocedió 8%, la destinada a bienes importados aumentó 12%.
En definitiva, demás una reducción de la inversión, una proporción creciente de la misma se vuelca a bienes producidos en el exterior, con un menor impacto sobre la industria y los proveedores locales, "en el plan de Milei, los empresarios invierten menos y crean trabajo en el exterior comprando bienes importados", cerrarond desde el centro de estudios.