Las declaraciones en la causa por enriquecimiento ilícito contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se intensificaron este miércoles con la comparecencia de Leandro Miano, hijo de Claudia Sbabo, una de las jubiladas que le vendieron el departamento de Caballito y a quienes el funcionario aún les adeuda 200.000 dólares.
Adornigate: declaró Leandro Miano, el hijastro de una de las jubiladas prestamistas
Declaró Leandro Miano, hijastro de una de las jubiladas que vendió su departamento al Jefe de Gabinete Manuel Adorni en la causa por enriquecimiento ilícito.
Miano llegó a los tribunales de Comodoro Py a las 8:45, quince minutos antes de la citación, y permaneció hasta las 10:40 respondiendo las preguntas de las autoridades judiciales. Socio de Pablo Martín Feijoo —hijo de Beatriz Viegas, la segunda jubilada acreedora y gestor de la operación—, Miano integra la firma de desarrollos urbanos TSJ Group. Al igual que el contratista Matías Tabar, se le requirió entregar su celular, facturas, tickets y cualquier documento vinculado al pago de expensas y refacciones del inmueble, con el objetivo de reconstruir el flujo de fondos y verificar si los pagos se ajustaron a lo declarado.
Sbabo, de 64 años, había sido una de las primeras en declarar. Bajo juramento, sostuvo que fue su hijo quien le pidió otorgar el crédito a Adorni, aclarando que no había intereses de por medio y que disponía de fondos provenientes de una compraventa en pozo y de la empresa de su marido. También descartó la participación de la escribana Adriana Mónica Nechevenko en la operación.
Según consta en el expediente, Adorni entregó 30.000 dólares en efectivo y el resto fue financiado hasta noviembre, cuando deberá cancelar la deuda con Sbabo y Viegas. Lo que llamó la atención de los fiscales fue que las jubiladas no le cobraron intereses, pese a tratarse de una suma elevada. Ellas explicaron que el inmueble llevaba tiempo en venta y que decidieron avanzar ante la falta de otras propuestas.
El origen de la propiedad también es parte de la investigación. El exfutbolista Hugo Morales la vendió en mayo de 2025 a Sbabo y Viegas por 200.000 dólares, en partes iguales. Seis meses después, Adorni la adquirió por 230.000 dólares, con un adelanto de 30.000 y el resto financiado a un año, sin intereses.
Investigan el celular
El fiscal Gerardo Pollicita, a cargo de la causa, ordenó al funcionario presentar su celular, facturas, comprobantes y tickets vinculados al pago de expensas y refacciones. En paralelo, Feijoo (amigo de Adorni) ya había declarado como testigo y reveló que el jefe de Gabinete le debe otros 65.000 dólares no documentados. Según su testimonio, él se hizo cargo de las obras en el departamento y acordó recuperar ese dinero “por afuera” cuando Adorni pudiera vender su propiedad en Parque Chacabuco.
La trama se complejizó este lunes con la declaración de Matías Tabar, contratista que cobró 245.000 dólares por la remodelación de la casa de Indio Cuá. Tabar aseguró que también participó en refacciones del departamento de Caballito, aunque no en una obra integral. Señaló que fue contactado para coordinar trabajos de carpintería solicitados por Adorni y su esposa, Betina Angeletti.
Entre los muebles encargados mencionó una mesa de comedor de madera y mármol, mesa ratona, vajillero, rack para TV, mesa consola y espejo. Los trabajos se realizaron entre diciembre de 2025 y febrero de 2026, con pagos en efectivo y en dólares, modalidad que se repite en los “gastos grandes” de la familia, según el expediente.
La investigación apunta ahora a determinar si los pagos y refacciones fueron declarados y si se ajustan a los ingresos del funcionario. Los fiscales consideran que la ausencia de intereses en la operación, las deudas no documentadas y los pagos en efectivo configuran un patrón que podría comprometer seriamente a Adorni.
Mientras tanto, la causa sigue sumando testimonios y documentos que buscan esclarecer el origen y destino de los fondos. La comparecencia de Miano y las revelaciones de Tabar refuerzan las sospechas sobre la operatoria del jefe de Gabinete, que deberá responder en los próximos meses ante la Justicia por las inconsistencias detectadas en la compra del departamento de Caballito.