Días pasados se presentó ante la Corte de Justicia un escrito en el que solicitan que los ministros Fabiana Gómez y Hernán Martel sean apartados de una causa en la que el Máximo Tribunal debe expedirse respecto del reclamo de un grupo de abogados por honorarios adeudados de Fiscalía de Estado.
La presentación es de la abogada Leticia Llopis, por un incidente de nulidad. La letrada alega querer evitar que se vean dañados los intereses de los demandantes, atento a que ella participó de las impugnaciones que recibieron Gómez y Martel en el momento en el que sus pliegos ingresaron al Senado antes de convertirse en jueces.
"Fue público y notorio que la postulación, designación y acuerdo de los ministros fue objeto de impugnaciones, observaciones y planteos jurídicos en los cuales tuve activa y directa participación. Planteos impugnatorios sobre las condiciones personales, profesionales de solvencia y capacidad de los abogados Gómez y Martel, que no solo tuvieron trascendencia periodística sino que fueron formalizados ante la Comisión de Evaluación y Acuerdos del Senado", argumentó Llopis.
En este sentido, en la presentación se señala que ante esta situación "un mínimo de pudor, respeto y ubicuidad les habría aconsejado 'a conciencia' excusarse de intervenir en las causas en las cuales la suscripta tiene un interés directo y personal" a Martel y Gómez.
Además, se agrega que no cambió de opinión respecto de los dos ministros, y sigue sosteniendo que carecen de los atributos necesarios para integrar este Tribunal, "pues el acuerdo obtenido en el Senado no ha legitimado su posición sino que solamente lo ha legalizado formalmente".
"Estar enmarcado en la ley no siempre implica que se goce de legitimidad, y mucho menos alcanza para obtener prestigio, solvencia, idoneidad, reconocimiento, conocimientos y sapiencia para ocupar tan dignos cargos", sostiene.
Por este motivo, la nulidad planteada es por "la mortificación que provoca la incidencia negativa de su intervención (la de Gómez y Martel) en la causa, descalificando la satisfacción de la garantía de imparcialidad".
Por último, señala que si no se acepta el planteo de nulidad, la abogada debería desistir del proceso en el afán de evitar que la subjetividad con la cual puedan decidir los ministros perjudique a los demás compañeros que conforman la demanda.
"Eso implicaría una verdadera denegatoria de justicia y una flagrante violación al derecho a tutela judicial efectiva, y pondrá también en evidencia la total indiferencia a reglas éticas con el que se han manejado ambos funcionarios, pues un mínimo de responsabilidad funcional frente a los hechos sucedidos y aconsejaría su excusación", finaliza.n