Los partidos que integran la alianza de Juntos por el Cambio realizaron un crítico documento en el que cuestionaron al Gobierno por la suspensión de las clases presenciales, por el manejo de la pandemia y por el conflicto social en Andalgalá.
El documento lleva la firma de Marita Colombo (UCR), Rubén Manzi (Coalición Cívica), Marisa Nóblega (NEO) y Enrique Cesarini (PRO).
"Nos preocupa la falta de gestión y diálogo del Gobierno"
En el primer punto plantean su oposición a la suspensión de las clases presenciales: "Asistimos a un cierre parcial de las actividades, pero que afectan no solo al orden económico, sino que, nuevamente, le asestamos un golpe al futuro, se suspenden las clases presenciales. Esto perjudica principalmente a los más vulnerables, a los que tanto se dice defender".
Luego, las autoridades de los partidos políticos se refieren a la crisis en los centros de salud y a la gestión de la pandemia.
"En nuestra provincia, cuando no estamos frente a un colapso del sistema sanitario (el Hospital Malbrán mostraba un 36% de ocupación en UTI y un 91 % de ocupación en Terapia Intermedia), se desnuda una verdad que varios referentes de la oposición vienen advirtiendo, los otros hospitales están tan carentes o peor que siempre. No solo no se reforzó el HSJB, sino que se descuidaron peligrosamente los cinco hospitales zonales de nuestro interior. No hay estaciones intermedias para los enfermos que requieran internación de baja complejidad", denunciaron.
Además, responsabilizaron al Gobierno por los incidentes ocurridos en Andalgalá. Desde el 2010, a la fecha, nada se hizo para conducir el debate en términos democráticos y racionales. Ahora se reinicia la actividad en Agua Rica, sin que haya la necesaria Licencia Social. A través del Poder Judicial, el Gobierno debe buscar el esclarecimiento de los hechos de violencia del pasado 10 de abril, sin incurrir en los excesos que se habrían cometido como el allanamiento y las detenciones. Debe hacerse cargo de los resultados de su estrategia de mirar para otro lado, cuando sabía que hay una respetable proporción de ciudadanos que descreen de la minería y que temen por la contaminación del agua de su pueblo. Pareciera que les viene bien reducir la problemática a hechos policiales, y taparla con la preocupación frente a la pandemia".
Por último, le solicitan al Gobierno que convoque al diálogo. "En una situación tan difícil como la que estamos viviendo, es imprescindible disponerse a dialogar para generar acuerdos mínimos. Nadie es dueño de la verdad y todos podemos y debemos aportar algo", concluye.n