Un trabajador de Minera Agua Rica-Alumbrera (MARA) relató lo vivido el sábado pasado cuando un grupo de antimineros atacó la sede de la firma, donde él había dejado su vehículo por considerarlo un lugar seguro, pero terminó consumido por las llamas.
"Sus intenciones eran matar a alguien"
“Fue muy doloroso ver el odio con el que actuaban, sus intenciones eran matar a alguien. Al final hay que agradecer que las pérdidas fueron solo materiales”, dijo Héctor Suárez, quien se desempeña como mecánico y está a cargo del mantenimiento de los equipos de la empresa.
“Este grupo de violentos ocasionó la destrucción total de mi vehículo, destruyeron años de sacrificio y trabajo sin medir consecuencias”, lamentó al tiempo que comentó que tuvo que ser testigo, desde cierta distancia, de cómo el fuego consumía su vehículo particular.
Suárez aseguró sentir "bronca e impotencia" ante los ataques perpetrados por un sector al que define como “un grupo minúsculo de personas violentas, alentadas por gente de afuera que busca confrontar y que nos daña como comunidad”.
El damnificado recordó que ya había realizado una denuncia por amenazas recibidas en contra de su familia hace algunos años y que ahora debió realizar otra presentación por la pérdida de su vehículo.
Finalmente, confirmó que inició las gestiones ante la empresa para reparar el daño que sufrió.
“La minería es mi fuente de trabajo, es el motor de mi familia, no voy a bajar los brazos”, finalizó.
Como él, desde el fin de semana se conocieron casos de trabajadores mineros en igual situación.