El diputado nacional del PRO y referente del ala moderada de Juntos por el Cambio Sebastián García de Luca sostuvo ayer que es posible mantener "diferencias" dentro de una misma coalición política sin por ello tender a la desunión, y se manifestó a favor de las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) al opinar que hay que buscar que "las posiciones internas se puedan dirimir" en esa instancia.
"Estoy a favor de las PASO. Es una buena herramienta para dirimir las internas de cada uno de los partidos políticos. Desde lo sanitario no hay elementos para dar la discusión porque se han llevado a cabo elecciones en Chile, en Bolivia y en Estados Unidos con cuidados", argumentó.
Desde el punto de vista económico reconoció que sí hay elementos para discutir y que en ese sentido habría que buscar una salida a través de una reforma política que consagre la boleta única como ocurre ya en algunas provincias del país.
"Desde lo económico tenemos que buscar una salida yendo a una reforma política, yendo a una herramienta de boleta publica", señaló. Integrante del espacio que lideran Emilio Monzó y Rogelio Frigerio, De Luca rechazó las críticas que lanzó en los últimos días Elisa Carrió sobre un supuesto pacto entre Cristian Ritondo, Emilio Monzó, Máximo Kirchner y Sergio Massa para "copar las listas electorales" .
"Hay que restar importancia a cuestiones que dice Carrió. Lo tomo como de quien viene", contestó, y acusó a la líder de la Coalición Cívica de estar acostumbrada a "difamar" políticamente a distintos referentes de la oposición y del oficialismo.
"Tenemos que darle un salto de calidad a la política, sobre todo lo digo internamente.
Tenemos que discutir qué frente político tenemos que hacer para volver a hacer como alternativa de Gobierno, y que las posiciones internas se pueda dirimir en una primaria", consideró.
Según dijo, "la grieta es sinónimo de fracaso en la Argentina y si no damos una discusión sobre cuál es el nivel de consenso que hace falta en Argentina vamos a seguir con los mismo temas que forman parte de la agenda de la Argentina hace década sin solución".