El Sanatorio Pasteur es el primer centro de salud provincial en incorporar los cascos para el tratamiento de COVID-19 desarrollados por la empresa argentina Ecleris. Es un sistema de Ventilación no invasiva que reemplaza en muchos casos el uso de respiradores mecánicos, uno de los insumos más críticos a la hora de enfrentar la pandemia.
Llegan cascos para tratar coronavirus
En la actualidad hay 1.600 cascos en uso en más de un centenar de centros de salud de todo el país. En una semana se entregarán otros 500. Fueron desarrollados por ingenieros de Ecleris, en colaboración con equipos médicos de distintos hospitales públicos. En junio pasado su uso fue aprobado por la máxima autoridad sanitaria, la ANMAT, y a partir de entonces comenzó su utilización. Muchos pacientes tratados con este equipamiento ya fueron dados de alta, habiendo evitado ser intubados para respiración mecánica, proceso que siempre resulta traumático para el enfermo y pone presión a la infraestructura sanitaria.
Hay sanatorios que usan esta tecnología desde La Quiaca, en Jujuy, hasta Río Grande, en Tierra de Fuego. En la Capital Federal los están utilizando en los hospitales Fernández, Italiano y Alemán, así como en los sanatorios De la Trinidad, Mater Dei y Finochietto, entre otros. En la provincia de Buenos Aires están en el Hospital Néstor Kirchner, de Florencio Varela, en el Hospital Austral, de Pilar, y en distintos centros médicos. También se los usa en distintos hospitales y sanatorios de Entre Ríos, Córdoba, Tierra del Fuego, Santa Cruz y Chubut, entre otros distritos.
Los gobiernos de las provincias de Mendoza, Río Negro, Santiago del Estero, Tucumán, Neuquén, Salta, Santa Fe, La Rioja y Jujuy los han adquirido para reforzar su capacidad de respuesta frente a la pandemia: los cascos alivian la demanda sobre la infraestructura sanitaria, ya que evitan entre el 30 y el 60% de las intubaciones, según la experiencia recogida en el país.
“Los cascos son similares a una escafandra, transparentes, y permiten inyectar el oxígeno con una presión superior, lo que genera un efecto benéfico en los alvéolos pulmonares, que en muchos casos colapsan por el efecto del COVID-19 -explica Marcos Ledesma, médico y director de la empresa que desarrolló el equipamiento.
El Sanatorio Pasteur adquirió cuatro de estos cascos, que permiten combinar terapias de ventilación no invasiva que están siendo muy exitosas para la rehabilitación rápida de pacientes con COVID. n