En el día de la Industria Nacional, el presidente de la Unión Industrial de Catamarca (UICA), Carlos Muia, habló de la actualidad del sector y sostuvo que si bien la pandemia por el COVID-19 acrecentó la crisis, “el problema es un problema de fondo y tiene que ver con los contratos laborales y la presión tributaria”.
En una nota con Randio Ancasti, remarcó que “ya en el 2018 contábamos la cantidad de PYMES que cerraban, en el 2019 las seguíamos contando y ahora, en el 2020, lo seguimos haciendo. La realidad es que salvo el color político nada ha cambiado para nuestro sector”.
Según sostuvo la problemática no está en la pandemia, sino en “cuestiones de fondo que nadie parece querer cambiar. Seguimos chocando con la misma piedra, seguimos con un modelo trabaja que nos posiciona como generadores de empleo pero cuándo lo hacemos, entramos en un laberinto sin salida. Nosotros tomamos gente, generamos el puesto de trabajo, pero cuándo ya no lo necesitamos no podemos presindir de él, no podemos despedir, venimos con contratos laborales de hace 60 años y la verdad que para eso es mejor quedarse en la casa y hacer la plancha. Creo que esto debe cambiar, las contrataciones deben ser libres sin afectar los derechos adquiridos de los trabajadores, por ejemplo, hay voces autorizadas que hablan de contrataciones con fondos de desempleo que le permiten al empresario presindir de un trabajador y el fondo se hace cargo. El mundo a cambiando y nosotros seguimos con leyes con de hace décadas”, remarcó.
Muia consideró que el otro gran problema de la Industria Nacional es la fuerte presión tributaria que ejerce el Gobierno. “Pagamos impuestos de todo y cada vez los aumentan más o se generan impuestos nuevos. Estamos pagando impuestos que en su momento se anunciaron por única vez y luego se perpetuaron como Ganancias, Ingresos Brutos o el Impuesto al Chque, se suponía que se pagarían por única vez y ahora no solo los seguimos pagando sino que aumentan. Yo recuerdo que el IVA arrancó siendo del 13% en los años 80, hoy lo tenemos en el 21% y esta fuerte presión tributaria genera que los empresarios deban decidir entre pagar los impuestos o reinvertir su capital en pago de salarios, reposición de insumos, mejoras de infraestructura y al final lo que terminas logrando es la evasión impositiva. Creo que alguien tiene que pensar que hay otros caminos, que no es la única solución seguir apretando al empresario, al industrial. Por eso hay un sinnúmero de empresas que se van del país y buscan destinos como Uruguay, Brasil o Chile, dónde las condiciones son favorables”.
Pese a señalar un panorama desalentador, dijo tener expectativa por los anuncios sobre promoción industrial que realizará hoy el presidente Fernández y remarcó que en Catamarca “vivimos un microclima diferente. Acá tenemos paz social y el hecho de el gobernador sea de una casta empresarial hace que entienda del tema y es mucho más fácil llegar y ponerse de acuerdo. No pasa lo mismo con los políticos que impulsan las subas en los impuestos y que nunca tuvieron una empresa, ni siquiera un local comercial y no saben lo que cuesta”.
Por último destacó el trabajo realizado por las empresas catamarqueñas durante la pandemia, ya que “todas supieron adaptarse a los protocolos y, al menos por ahora, no hubo contagios dentro de los lugares de trabajo”.