Los sindicatos rebeldes, nucleados en el Frente de Unidad y Solidaridad Sindical, se mantienen en pie de guerra contra el proyecto que propone el Gobierno y volverán a movilizarse mañana desde las 17. Lo harán porque insisten en que el Ejecutivo quiere aprovechar la situación de emergencia sanitaria “para plantear un ajuste" y que esta situación "abre infinidades de posibilidades conflictivas”.
La FUSSI se moviliza esta semana y analiza endurecer las medidas
En un comunicado en el que cuestionaron hasta los errores gramaticales y de forma del borrador, los gremialistas cuestionaron que el proyecto es "deficiente, confuso y manifiestamente peligroso al interés obrero porque pretende sistematizar una serie de declamaciones de buenas intenciones, pero se desbarata en la consecución del objetivo planteado". "Se observa enteramente insuficiente para tener un impacto positivo para el trabajador”, remarcó la intersindical.
Sin embargo, el secretario general del SOEM, Walter Arévalo, blanqueó cuáles son las principales preocupaciones del sector. En primera instancia, atacó el artículo nº20, que propone facultar al Poder Ejecutivo a tomar "los recaudos conducentes para garantizar los servicios esenciales y adoptar las medidas necesarias para evitar la suspensión y/o pérdida de fuentes laborales, cualquiera sea la modalidad presupuestaria o de contratación", ante una situación de crisis que ponga en riesgo las finanzas provinciales. Para el titular de los municipales, este artículo es "entregarle un cheque en blanco al Gobierno de la Provincia".
Además, Arévalo advirtió que preocupa la propuesta de retiros voluntarios encubiertos, porque "no está claro de dónde se tomarán los aportes, si del 60 o del 70% del sueldo o cómo será ese mecanismo". Lo dijo en alusión a la licencia "prejubilatoria" que propuso el Ejecutivo, que según señalaron desde la FUSSI pareciera ser uno de los principales "apuros" del Gobierno.
La reforma del Estado había sido una de las principales premisas del gobernador Raúl Jalil cuando asumió en diciembre, y durante varios días generó enfrentamientos con distintos sectores gremiales. Sin embargo, los reclamos tomaron más fuerza luego de la Asamblea Legislativa del primero de mayo, cuando la oposición se hizo eco de la situación y denunció que el Gobierno estaba avanzando con la reforma mediante la firma de decretos ley que se conocieron un día antes del inicio de las sesiones ordinarias de la Legislatura.
Fue cuando el Gobierno creó el ARCA nucleando a Rentas, Catastro y el Registro de la Propiedad, y también confirmó los cambios en el IPV y Vialidad Provincial, y fue el detonante para que la FUSSI iniciara su plan de lucha, que ya tuvo una movilización masiva en plena pandemia el 20 de mayo, y que repetirán este miércoles. La semana pasada, UPCN cuestionó esta postura al asegurar que los gremios de esta intersindical "están exponiendo a los trabajadores y no proponen nada", en contraste con el CCT que ellos plantean.