La relación entre la intendenta de Fiambalá, Roxana Paulón (FT), y la presidenta del Concejo Deliberante, Rosana Carrizo (JPC), sumó un nuevo cortocircuito la semana pasada, cuando la titular del cuerpo deliberativo quedó a cargo del Ejecutivo y, según denunció, se le impidió el ingreso porque las puertas estuvieron cerradas. "Sorprenden este tipo de actitudes, nosotros queremos trabajar por Fiambalá y el Ejecutivo parece que no lo entiende", disparó Carrizo. La semana pasada, Paulón había impulsado un pedido para que la concejal fuera destituida de su cargo.
Fiambalá: otro cortocircuito entre Paulón y Carrizo
El episodio ocurrió el viernes pasado. Carrizo quedó a cargo del Ejecutivo y según comentó, el jueves la actividad había sido normal. Pero al día siguiente, tras esperar por más de media hora, se presentó en la Comisaría de Fiambalá a realizar una exposición para dar cuenta de que se le había impedido el ingreso.
"No pude acceder al despacho porque las puertas centrales de la Municipalidad estaban cerradas. Llegué a las 8 de la mañana, estuve esperando afuera por media hora y luego me dirigí a la Policía a dejar constancia de que no pude cumplir mi función como corresponde. Otros funcionarios me vieron, incluso conversé con ellos y ellos también pudieron comprobar que no se podía ingresar", relató en diálogo con medios locales.
En ese sentido, la presidenta del CD aseguró que "sorprende esta actitud del Ejecutivo, el hecho de que puedan actuar de esta manera".
"Estamos en un sistema democrático, y si bien hoy el Ejecutivo está representado por una persona de un color político y el Legislativo está representado por otro sector, creo que deberíamos trabajar con armonía. Le manifesté a la intendenta mi posición de querer trabajar, nosotros queremos que Fiambalá crezca, pero parece que esto no se entiende desde el Ejecutivo", cuestionó Carrizo.
Además, aseguró que pedirá respuestas a la intendenta por lo ocurrido, "porque la situación merece que se den explicaciones". "Tengo más de 15 años en la Municipalidad, desde antes de ser concejal, y nunca pasó que no se abran las oficinas del municipio. Algunas dependencias como Desarrollo Social y Gobierno estuvieron cerradas, mientras que otras como la Secretaría de Turismo y Secretaría de Hacienda, que tienen un ingreso distinto, si pudieron abrir", explicó la concejal.
Días pasados, Carrizo se había declarado víctima de una "maniobra política" y apuntó contra la intendenta Paulón, luego de que fuera acusada de violar la cuarentena y vender bebidas alcohólicas en un comercio de su propiedad, mientras rige la "ley seca" en el municipio.
Además, los concejales del oficialismo habían planteado la necesidad de avanzar con una denuncia penal y solicitar a Carrizo que diera un paso al costado. A esa iniciativa se sumó Paulón, quien pidió que la Presidencia del CD sea ocupada "por una persona honesta".n