Ofuscados por el magro ofrecimiento que les realizó la patronal en la primera audiencia de la conciliación obligatoria, un grupo de empleados de la empresa textil ARTEX, se dirigieron ayer a la sede de la fábrica, ubicada en El Pantanillo para manifestarse y pedir una solución. Hasta allí llegó la Policía quien les dijo entender la naturaleza del reclamo pero les informó que no podían instalarse allí debido al aislamiento obligatorio. Tras unos minutos los empleados desistieron y aguardarán al próximo lunes cuando se reanuden las negociaciones con la patronal.
Empleados de ARTEX se manifestaron en la fábrica
Lo que ocasionó el enojo de los empleados fue que en la primera audiencia realizada ayer a la mañana en la Dirección de Inspección Laboral (DIL), la empresa ARTEX ofreció $8.000 por año trabajado y a pagar en cuotas. “Hay personas que tienen 20 y hasta 35 años de antigüedad trabajando, que no se llevarían ni el 20% de la indemnización que les corresponde”, señaló Claudia Bulacio, empleada de la fábrica.
El martes pasado los empleados de ARTEX tuvieron una reunión con el ministro de Industria, Comercio y Empleo, Lisandro Álvarez y otros funcionarios, con quienes les señalaron que la empresa pretendía hacer un arreglo con los empleados, sin embargo no les habían dado más detalles. “Fue una sorpresa para nosotros la miseria que nos ofrecieron”, señaló.
Ese enojo tras el magro ofrecimiento, sumado a que les deben parte del aguinaldo, un bono de fin de año de $9.000, premio por antigüedad, vacaciones, parte del sueldo de febrero y el de marzo y hace pocos días los suspendieron por 75 días (violando el decreto del Presidente Aníbal Fernández), generó que los empleados decidieran ir a la fábrica a manifestarse. “El Gobierno Provincial les ofreció a los dueños de la fábrica la posibilidad de pasar esta crisis reconvirtiéndose para confeccionar barbijos y otros insumos, pero ellos no quiere abrir las puertas. Y nosotros no tenemos una moneda para comer”, señaló Bulacio, en representación de los 45 trabajadores que tiene la fábrica. “No podemos hacer nada con $8.000 por mes. Es muy denigrante para nosotros tener que salir a la calle, mucho más con todos los resguardos que está tomando la provincia para que no nos contagiemos, pero estamos desesperados porque no tenemos plata para nada”, lamentó la trabajadora.
En la reunión en la DIL, los empleados propusieron que la empresa pague parte de todo lo que se les debe para empezar una negociación sobre cómo seguirá la empresa.
El Director de la DIL, Diego Romero, reconoció que la propuesta “no fue buena” y que los empleados pidieron que se pague lo adeudado. La empresa deberá contestar el próximo lunes a las 9.30 en la segunda audiencia de conciliación. n