Producto de la polémica que se generó en redes sociales por el regreso de personas que estuvieron en el exterior, surgieron dudas respecto a cómo es el "protocolo" que realiza el Gobierno cuando un catamarqueño o un foráneo ingresa a la provincia por las diferentes vías terrestres.
En ese sentido, El Ancasti consultó a los organismos que integran el COE y que están vinculados con la prevención del COVID-19 (coronavirus) para conocer en detalle los pasos que se realizan en estos casos, poniendo énfasis en las personas que vienen del exterior.
Para empezar se debe partir de la premisa que las fronteras de la provincia están cerradas y solo se deja pasar a las personas que están incluidas en las excepciones previstas en los decretos presidenciales que establecieron la cuarentena obligatoria. Sin embargo, también se toman en cuenta las cuestiones "humanitarias", es decir los casos en los que una persona no está en las excepciones, pero se encuentran en una situación especial. En el marco de todo este contexto, desde los organismos encargados de los controles explicaron que "cada caso se revuelve sobre la marcha", por lo que no existe un protocolo fijo.
De acuerdo con las explicaciones dadas, todo comienza cuando un vehículo llega a alguno de los puestos camineros de las rutas que ingresan a la Capital. En el lugar, al conductor y a los ocupantes se les realiza un cuestionario obligatorio y se los hace firmar una declaración jurada. Posteriormente, se los escolta hasta el Centro de Identidad e Integración Cultural (CIIC), que en el marco de esta crisis se convirtió en el lugar donde se realizan los controles sanitarios.
Como es de público conocimiento, todos los ingresos a la Ciudad fueron cerrados quedando abierto únicamente el camino que pasa por el CIIC. En el lugar se le realiza los estudios sanitarios de rigor que determinarán los pasos a seguir.
Si la persona no presenta ningún síntoma es acompañada por la Policía hasta su domicilio, donde deberá realizar la cuarentena obligatoria por el plazo de 15 días. Por el contrario, si existe alguna duda sobre su estado de salud, actualmente la persona se queda en el CIIC a cumplir la cuarentena o es enviada al predio de Emaús, que fue prestado por la Iglesia local.
Controles posteriores Desde el Ministerio de Salud dieron más datos del procedimiento cuando la persona se encuentra cumpliendo la cuarentena en su vivienda. La doctora Silvia Bustos, a cargo de la parte de COVID-19 del COE, explicó que en el Ministerio se conformó un centro de comunicaciones con una base de datos con todas las declaraciones juradas que venían de todos los puestos camineros.
“Básicamente lo que se busca en esa declaración jurada son los datos filiatorios de cada uno de los pasajeros, un teléfono de contacto, se deja asentado en qué viajaron a la provincia, si viajaron en avión se asienta el número de vuelo, los mismos datos si es en bus, y los antecedentes de viaje. Se trata de recabar todos los datos del recorrido del viaje de cada una de las personas.
Después, se hace un pequeño cuestionario en cuanto a síntomas, si es que han tenido tos, decaimiento, dolor de garganta y se les controla la temperatura en los puestos”, indicó.
Posteriormente y tomando en cuenta esta base de datos, se llama por teléfono a cada persona para recordar la indicación de aislamiento, se la interroga brevemente de nuevo sobre los síntomas, se actualiza la base de datos, antecedentes de viaje, se asienta la evolución del paciente y se evacuan dudas, transmitiendo tranquilidad a cada una de las personas a las que se llama.
Según explicó, actualmente la base de datos cuenta con 354 personas, de las cuales 236 tienen antecedentes de viajes al exterior y 118 provenientes de otras provincias.
“La idea inicial era hacer un llamado diario a cada una de las personas que tenemos registradas, pero en estos últimos días hemos duplicado el número de personas del registro. Esto se debe a que muchos han sido repatriados y están regresando a la provincia, entonces esa tarea se dificultó, así que se está haciendo cada 2 días el chequeo de todo el listado por esta razón”, explicó.
Además, remarcó que se utilizan dos fuentes de información. Una es el Ministerio de Turismo, que aportó datos de los pasajeros que estaban en tránsito o que iban a ingresar a la provincia, y la otra son los mensajes o llamadas de allegados o vecinos que saben de alguien que vino de viaje. "Con esa información empezamos a llamar a esas personas y cuando constatamos que es así reforzamos la indicación del aislamiento preventivo y los vamos incorporando a la base de datos”. A diferencia del aislamiento social en el que está permitido transitar por motivos excepcionales, las personas que tienen antecedentes de viajes a zonas con circulación viral deben cumplir con aislamiento obligatorio por un lapso de 14 días, durante los cuales no deben salir por ningún motivo, aun cuando no presenten síntomas.