Ante el anuncio del gobernador Raúl Jalil de que no habrá aumento salarial para la administración pública y el posterior ultimátum de los gremios estatales pidiendo explicaciones por la decisión, el Gobierno decidió convocar a los sindicatos a una reunión plenaria para exponer los números de la administración pública que impiden poder otorgar un incremento salarial para los trabajadores del Estado.
Dicha convocatoria está prevista para el próximo viernes. Hasta la fecha, se convocó a los gremios de UPCN y ATE, pero no se descarta que se sumen otros sindicatos estatales.
La idea del Gobierno es llegar a un entendimiento con los gremios para evitar la concreción de medidas de fuerza. En esa reunión se empezarán desde cero las negociaciones para acordar un incremento en los haberes de los empleados estatales.
En este marco y durante la conferencia de prensa que dio el Gobierno para informar el asueto administrativo del lunes y el martes, el ministro de Gobierno, Justicia y Derechos Humanos confirmó la convocatoria a los gremios del viernes. "Atento a la situación delicada que vive el país, creemos que los gremios no necesitan muchas explicaciones. Todos los ciudadanos estamos viendo lo que ocurre en la Argentina y en el mundo que impactan en forma directa en la provincia", dijo el ministro ante la consulta de la prensa.
"Estamos muy preocupados y hemos encontrado en los sectores gremiales la misma preocupación así que seguramente vamos a acordar políticas públicas para el futuro en forma conjunta con el sector gremial que es muy importante en la provincia", añadió.
A pesar de que los gremios están al tanto de la situación económica provincial y nacional, sus delegados pedían una reunión para conocer más detalles de los motivos que llevaron a la Provincia a tomar esta decisión.
La titular del gremio de UPCN, Claudia Espeche, había manifestado que las conversaciones con la Provincia por el incremento estaban avanzadas y que de hecho ya se habían filtrado en los medios de comunicación “algunos de los montos que iba a proponer la Provincia”.
En ese marco y si bien la gremialista había manifestado que entiende que la Provincia y el país se encuentran en una situación de crisis, había advertido que desde el gremio tenían el apuro de cerrar lo más pronto posible un acuerdo salarial.
“Teniendo en cuenta que en los próximos días se debe realizar la liquidación de haberes, queríamos llegar a un acuerdo en esta semana. Con esta situación va a pasar otro mes sin poder cobrar con aumento, lo que perjudica a todos los trabajadores provinciales, por lo que los tiempos nos apuran”, dijo.
Por su parte, la intersindical estatal conformada por ATE y el SOEM había lanzado un ultimátum al Gobierno provincial. En ese sentido, no solo insistía en un incremento de 10 mil pesos para todos los empleados estatales, sino que anunció que si sus referentes no eran convocados a reunión paritaria, podrían convocar a un paro provincial por tiempo indeterminado.
Los referentes de la intersindical habían puesto como tope para ser convocados el mismo viernes y si hasta esa fecha no eran llamados iniciarían asambleas para definir los pasos a seguir. En ese marco, habían cuestionado "las excusas" que había dado la Provincia para no otorgar el aumento al afirmar que "a la patronal siempre no le alcanza".