El ministro de Seguridad de la Provincia, Hernán Martel, se refirió a los disturbios en el Parador de la Municipalidad Valle Viejo y aseguró que "es imposible dialogar si los manifestantes atacan a las fuerzas de seguridad". "Es necesario que retomar el diálogo democrático y pacífico para arribar a una solución en este conflicto", remarcó.
El ministro hizo "un fuerte llamado a la calma" para que los representantes sindicales "puedan encontrar un vía de salida al conflicto", acordando mantener las condiciones de la mesa de trabajo con las autoridades. En este sentido, explicó que las fuerzas de seguridad en el lugar "respondieron con maniobras de disuasión al ser atacadas por manifestantes que hasta ahora no han sido identificados, tal como se puede observar en videos de ocasionales testigos de los hechos".
"Es imposible entablar una relación de diálogo constructivo si los manifestantes toman la decisión de atacar con elementos contundentes a efectivos de las fuerzas de seguridad; el diálogo es la única alternativa posible", remarcó.
Por otro lado, Martel también enfatizó la necesidad de morigerar las protestas callejeras y detener el entorpecimiento del tráfico vehicular en distintos puntos del departamento y, especialmente, en las vías de ingreso y egreso a la Capital, medida que fue adoptada por ATE durante las jornadas de protesta en los últimos días.
El secretario general de ATE, Ricardo Arévalo, junto al asesor legal Iván Sarquís, habían pedido sin éxito que continuaran las manifestaciones pero "evitando desmadres".
Contrera agradeció al Gobierno El secretario de Gobierno de Valle Viejo, Rolando Contrera, señaló que la de ayer fue "una jornada triste para todos, en la que se hace tangible el dolor provocado por una mente criminal", y agradeció al Gobierno provincial por haber mediado en este conflicto y "por haber puesto todo el gabinete y los resortes del Estado a disposición para contener a los afectados".
"Con el desempleo se matan ilusiones, y los afectados no pueden volver a creer en la política, no pueden aceptar que se les pida que esperen, porque justamente ha sido un político el que macabramente los ilusionó y también desde la política quienes apagamos esas ilusiones cuando no hay más que hacer. Tampoco podemos pedirles que escuchen o entiendan por qué pasa esto y menos de los números y de la imposibilidad financiera", reconoció.