El gobernador Raúl Jalil destacó la decisión del Gobierno de la provincia de Buenos Aires al avanzar con el pago íntegro de uno de los vencimientos de su deuda a acreedores disponiendo de fondos propios para cancelar esta etapa.
Jalil destacó la decisión de Kicillof de pagar la deuda de Buenos Aires
El mandatario provincial aseguró que se trata de “una situación extraordinaria, que requiere medidas adecuadas para custodiar el bienestar de la ciudadanía”.
En este sentido, enfatizó que la decisión tomada por el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, es “acertada” para allanar el camino de la negociación que el Gobierno nacional necesita culminar con éxito para reestructurar la deuda con acreedores internacionales en los próximos meses y no caer en default.
“La deuda, tal como fue tomada por la gestión nacional anterior y facilitada por los acreedores, no es pagable en los términos actuales. Se necesita una reestructuración que permita encontrar un equilibrio para los argentinos a través del crecimiento económico de los próximos años”, aseguró el gobernador Jalil.
El Gobierno de Buenos Aires, tras una serie de negociaciones con los distintos tenedores de bonos y un bloqueo de uno de los fondos acreedores, tomó la decisión de usar 250 millones de dólares de sus propios recursos para hacer frente a un vencimiento de su deuda y así evitar caer en default.
“Está claro que Argentina tiene una estricta voluntad de pago de sus deudas con los tenedores de bonos, y la decisión del gobernador Kicillof viene a ratificarlo. Esto tiene que ser el eje del diálogo: Argentina quiere cumplir con todas sus obligaciones, pero necesita hacerlo de manera que tal que esto no signifique resignar el bienestar de la gente”, aseguró el gobernador Jalil.
La negociación
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, anunció ayer que su gestión pagará en las próximas horas el total del vencimiento de capital del bono BP21 por 250 millones de dólares con recursos propios y lanzó la reestructuración del pasivo en moneda extranjera.
La decisión fue tomada por el mandatario tras el fracaso en las negociaciones con un fondo de inversión, llamado Fidelity, que "no quiso entender la situación financiera de la provincia" y no adhirió a la propuesta inicial de postergar parte del pago hasta mayo.
Kicillof dijo que la situación global de la deuda bonaerense es "insostenible e impagable" en las condiciones actuales, dado que solo este año hay vencimientos por 220.000 millones de pesos, lo que representa el 15% del total de recursos disponibles en la provincia por todo concepto.
Para el bono BP21 que venció el 26 de enero, el Gobierno provincial proponía pagar el 30% del vencimiento de capital y abonar el resto el 1 de mayo, iniciativa que se alzó con una adhesión de "superior al 50%" de los acreedores, pero no llegó al 75% que ordenaba el contrato de emisión del bono.
Fidelity, el mayor fondo de inversión del mundo, exigía cobrar toda la deuda en cuotas, pero antes de mayo, que era el mes propuesto por el Gobierno provincial.
Ese fondo tenía la potestad de bloquear toda la operación propuesta por Kicillof dado que administra más del 25% del bono BP21, lo que tornó imposible que se alcanzara la adhesión necesaria del 75%.