La producción de vehículos volvió a caer y crece la preocupación por el empleo
Mientras las exportaciones amortiguan el impacto, el retroceso del mercado interno mantiene en alerta a un sector que sostiene alrededor de 170.000 puestos de trabajo registrados.
La producción automotriz volvió a caer en julio y profundizó el retroceso que arrastra el sector en lo que va del año, en un contexto de fuerte debilidad del mercado interno. No obstante, el crecimiento de las exportaciones permitió compensar parcialmente el impacto de la menor demanda local y volvió a posicionarse como el principal sostén de la actividad.
Según los datos de la Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA), durante julio se fabricaron 31.189 vehículos, un 16% menos que en el mismo mes de 2025 y un 15,8% por debajo del nivel registrado en junio. Con este resultado, la producción acumuló una caída del 18% en los primeros siete meses de 2026 respecto a igual período del año pasado.
La industria automotriz en Argentina genera alrededor de 73.000 a 76.000 puestos de trabajo directos. De ellos en las propias terminales automotrices hay unos 25.000 aunque evidentemente están en franco retroceso.
Además hay cerca de 50.000 puestos de trabajo en el sector autopartista y sostiene más de 170.000 empleos formales totales si se consideran los puestos indirectos de la cadena de valor.
A diferencia de la producción, las exportaciones mostraron un desempeño positivo. En julio se enviaron al exterior 23.377 vehículos, un 4,5% más que en junio y 28,3% por encima del volumen exportado en julio de 2025. En el acumulado de los primeros siete meses del año, los despachos al exterior alcanzaron las 150.270 unidades, un 1,6% más en términos interanuales.
En contraste, las ventas mayoristas al mercado interno continuaron en descenso. Las terminales entregaron 34.178 vehículos a la red de concesionarios en julio, una caída del 22,4% frente a junio y del 31,9% respecto del mismo mes del año pasado. Entre enero y julio, las ventas mayoristas totalizaron 262.307 unidades, lo que significó una retracción interanual del 24,9%.
Desde ADEFA, su presidente Rodrigo Pérez Graziano sostuvo que el comportamiento de julio refleja una etapa de reacomodamiento de la industria, con una producción adaptada al nivel de stocks y a la demanda del mercado interno.
En ese contexto, afirmó que el canal exportador continúa siendo el principal motor de la actividad y reiteró la necesidad de avanzar en medidas que mejoren la competitividad, como una reducción de la carga impositiva y nuevos acuerdos comerciales.