El juez federal Claudio Bonadio falleció ayer a los 64 años como consecuencia de un cáncer que afectó su salud en los últimos años y ahora los tribunales de Comodor Py deberán definir las causas en las que está procesada la vicepresidenta Cristina Kirchner.
El deceso se produjo a las 3:20 de ayer en su casa de la calle Naón al 2.200, en el barrio porteño de Belgrano, según confirmaron fuentes judiciales. En 2019 había sido operado de un tumor en el cerebro.
De acuerdo a allegados al magistrado, sus restos no serán velados y serán enterrados en el cementerio privado Jardín de Paz, ubicado en el partido bonaerense de Pilar, por pedido de la familia.
Tras el fallecimiento, un fuerte operativo policial se llevó adelante en el domicilio del juez federal para resguardar la privacidad de la familia Bonadio.
"Hasta diciembre estaba trabajando y estaba bien. Ahí tramitamos una licencia compensatoria. El doctor era de trabajar mucho", manifestó Mónica, su histórica secretaria, en declaraciones televisivas
Referente de la Justicia Federal, en los últimos años había mantenido un duro enfrentamiento con la actual vicepresidenta, Cristina Kirchner, a quien había procesado con prisión preventiva en varias causas por presuntos hechos de corrupción.
Bonadio, que había cumplido 64 años el pasado sábado, había anunciado a finales de enero que no iba a regresar a su Juzgado en febrero tras la feria judicial por una "compensación de licencia", es decir vacaciones no tomadas en años anteriores.
Asociado con los tribunales de Comodoro Py, el magistrado había iniciado su carrera en la política de la mano de Carlos Corach: en 1992 el entonces secretario de Legal y Téncica lo había designado como su asesor en Asuntos Legales.
Su historia siempre quedó ligada a ése mismo funcionario menemista: en reiteradas ocasiones, sus opositores recordaron que su nombre había aparecido en la "servilleta de Corach", en la que figuraban los jueces que "jugaban a favor del Gobierno" del riojano.
Pese a que su pliego para ser juez federal en lo Criminal y Correccional de Morón fue aprobado por el Senado en 1993, Bonadio nunca asumió el puesto y pocos meses después ingresó en Comodoro Py luego de que el entonces presidente Carlos Menem ampliara a doce la cantidad de juzgados de primera instancia.
Su figura fue cuestionada tanto en la arena política como en el Consejo de la Magistratura, donde fue denunciado en varias ocasiones: una de las presentaciones más importantes fue hecha en 2004 cuando la Oficina Anticorrupción lo denunció penalmente por manejos sospechosos en una causa para supuestamente favorecer a un ex director del PAMI de los tiempos de la gestión de Víctor Alderete.
Tenía tres denuncias abiertas en su contra en el Consejo de la Magistratura, las cuales, por la muerte del magistrado, serán archivadas de inmediato.
Las denuncias habían sido promovidas por el kirchnerismo después de que el juez federal comenzara a investigar a la ex presidenta Cristina Kirchner en la causa Hotesur.
En 2001, Bonadio protagonizó un hecho policial al tirotearse con dos delincuentes en la localidad bonaerense de Florida, ocasión en la que ambos malhechores perdieron la vida: años más tarde, en 2015, Cristina Kirchner lo tildó de "pistolero, mafioso y extorsionador" en plena cadena nacional.
En los últimos años había encabezado la instrucción de un gran número de causas judiciales que tenían como acusados a la propia ex presidenta y a dirigentes de su entorno, como la investigación del Memorándum de Entendimiento con Irán, la causa de los cuadernos y el dólar futuro, entre otros expedientes que cursaban en el Juzgado Criminal y Correccional Federal número 11. Bonadio había pedido una licencia, la cual había solicitado extender en febrero y fue así que el juez federal Sebastián Casanello había sido designado como su reemplazante hasta marzo por la Cámara Federal porteña.
Con la muerte del magistrado el organismo ratificó a Casanello hasta el mes que viene, momento en el que se determinará quién subrogará esa dependencia.
Stornelli: "Fue un gran juez, un ícono de la justicia"
El fiscal federal Carlos Stornelli lamentó ayer la muerte del magistrado Claudio Bonadio, a quien consideró "un gran juez, con errores y aciertos", y "un ícono de la justicia argentina".
"Fue un gran juez con errores y aciertos, un ícono de la Justicia, era incapaz de meterse en alguna cuestión extraña", consideró Stornelli.
El fiscal remarcó que si bien tenía "confianza" con el magistrado, no eran amigos: "Él siempre fue muy celoso de su intimidad. No se sabía nada de él. No contaba nada del problema de salud que tenía, ni le gustaba que le pregunten".
Respecto de la enfermedad que padecía, subrayó que Bonadio "sabía cuál era el pronóstico de él y, sin embargo, siguió trabajando hasta diciembre": "Nunca se tomaba vacaciones, se cargó todo al hombro".
"Era un tipo muy fuerte, de mucha determinación y un gran coraje. No veo en la personalidad de él que le preocuparan los detractores", expresó.
Stornelli resaltó que jamás advirtió que el magistrado tenga "alguna cuestión personal con Cristina" Kirchner.
"En muchas causas de corrupción, los imputados nunca contestaron a los hechos. Es más fácil hablar del juez o del fiscal", manifestó.
En tanto que personal del Juzgado Federal lo despidió con una emotiva carta.