el desmadre chacarero. los incidentes ocurrieron a las 6 de la mañana
Doce personas detenidas por la toma violenta de un edificio de la Municipalidad
Autoridades municipales radicaron denuncia por destrozos en el edificio y en los muebles. También se presentaron empleados que fueron agredidos. Hasta anoche solo una mujer recuperó la libertad.
Valle Viejo vivió ayer otra jornada de tensión marcada por la protesta que llevan adelante los trabajadores recientemente cesanteados de la comuna. A primera hora de la mañana decidieron tomar el viejo edificio municipal, ubicado en la esquina de avenida Presidente Castillo y calle Joaquín Acuña, donde funcionan varias dependencias. La Policía detuvo a 12 personas. A eso de las 6 de la madrugada, los manifestantes irrumpieron en el inmueble, cerraron las puertas y las aseguraban por dentro con armarios y escritorios para así impedir el ingreso del personal que debía trabajar a partir de las 7. De acuerdo con la información que brindó la Policía, los manifestantes redujeron a tres efectivos que se encontraban custodiando estas oficinas y permanecieron en el interior unos veinte minutos hasta que los uniformados lograron entrar y detener a las 11 personas que se encontraban en el interior por los daños causados al edificio y las agresiones que causaron al personal.
La Policía detuvo a once (11) personas del sexo masculino, de apellidos Peñaflor (22), Varela (25), Álvarez (25), Juárez (27), Salcedo (29), Varela (30), Medrano (35), Díaz (38), Mohamed (41), Leiva (42), Centeno (43), y una joven mujer de apellido Vizcarra (26). Al cierre de esta edición, recuperó la libertad la única mujer detenida por su condición de madre de familia. Los hombres estaban alojados en distintas comisarías.
Los cesanteados presentaban otra versión de la situación y afirmaban que los efectivos policiales no estaban adentro del anexo municipal sino que dormían afuera, en un auto.
Las personas que encabezaron la protesta decidieron tomar el viejo edificio municipal, ya que el inmueble donde actualmente se encuentran las oficinas principales, entre ellas el despacho de la intendenta, ubicadas en el Parador de Tres Puentes, se encuentran fuertemente custodiadas y valladas por los incidentes ocurridos la semana pasada.
La protesta de ayer también incluyó por momentos cortes de tránsito en la avenida Presidente Castillo, en Tres Puentes, donde hubo enfrentamientos verbales entre transeúntes y los manifestantes. Comerciantes, vecinos y automovilistas que circulaban por el lugar repudiaron la protesta a la que consideraron violenta, y hasta cuestionaron a quienes la protagonizan ya que muchos de los manifestantes estaban con los rostros cubiertos.
Mientras se desarrollaba la protesta frente al municipio hubo duros enfrentamientos verbales entre los manifestantes, los policías y el personal municipal.
"Actuaron personas ajenas al municipio"
El secretario de Gobierno de la Municipalidad, Rolando Contrera, repudió los hechos protagonizados por los manifestantes y denunció que causaron daños en el edificio y agredieron a otros trabajadores municipales cuando intentaban ingresar a prestar servicio cerca de las 7.
"El municipio radicó una denuncia con respecto a los destrozos, también por lo que ha sido la toma del edificio en sí, pero hay muchas actuaciones que fueron labradas. Incluso, la Unidad Judicial actuó de oficio a partir de la comunicación de la Policía", explicó en declaraciones a Radio Ancasti. También hay denuncias de los empleados que sufrieron empujones o agresiones. Para el funcionario actuaron personas extrañas al municipio, incluso comentó que no habían sido reconocidas por el gremio de ATE.
"Hemos tenido comunicaciones informales con ATE que desconocen la situación. Las personas que han participado no llevaban identificación del gremio de ATE, sí había personas con el rostro tapado y muchos que fueron identificadas como personas ajenas al municipio", sostuvo Contrera en declaraciones a Radio Ancasti.
La investigación judicial está a cargo del fiscal en turno, Jonathan Felsztyna. Hasta el cierre de esta edición se tomaba el testimonio de los tres policías que custodiaban el edificio y de algunos empleados que presenciaron el momento. Según trascendió, en la zona donde fue el conflicto no hay cámaras y los videos que fueron aportados a la causa no son de mucha calidad. Los empleados interrogados reconocieron solo a cuatro personas.