Tres meses y veintiséis días pasaron desde que Enrique Aybar fuera condenado en la Cámara Penal N° 3 y que se concretara su detención. El jefe comunal había llegado en libertad al juicio que comenzó el 11 de agosto. Tras dos suspensiones de las audiencias -primero por un pedido de probation y luego por un planteo de nulidad-, el debate se llevó a cabo a puertas cerradas, con una importante acompañamiento frente al edificio judicial de calle San Martín.
Aybar declaró desde Belén y negó la acusación por abuso sexual simple agravado por ser el encargado de la guarda. Se apoyó en los argumentos esgrimidos por la defensa para pedir la nulidad del juicio: no había coincidencia en la fecha del episodio que había quedado asentada en la denuncia realizada por la madre de la víctima, y en la que se establecía en el decreto de determinación del hecho del requerimiento de elevación a juicio. Luego compareció la víctima -ahora mayor de edad-, quien ratificó lo vertido en la denuncia.
Tras el desfile de una decena de testigos, el viernes 14 se expusieron los alegatos, en los que el fiscal de Cámara, Miguel Mauvecín, mantuvo la acusación contra Aybar y pidió una pena de 6 años de prisión. Por su parte, la querella pidió que se le agrave la acusación y sea condenado a quince años de prisión. Finalmente, fue el turno de los abogados -en ese entonces eran Gonzalo Ferreras y Daniel Ortega-, quienes solicitaron la absolución y que se anule la acusación. El juez Jorge Palacios resolvió la condena de 6 años de prisión pero que siga en libertad hasta que el fallo quede firme.
Otras denuncias Hay otras cuatro denuncias contra Aybar. Dos de ellas fueron radicadas en la misma época del hecho ocurrido en la Capital y por el que finalmente fue sentenciado. Esto fue en mayo de 2013 y se radicaron en la ciudad de Belén. Los hechos habían ocurrido entre 2010 y 2011 cuando Aybar era director de la escuela rural. El fiscal de Belén, Jorge Flores, ordenó la detención y lo indagó. El intendente se abstuvo de declarar y fue trasladado a la Capital para responder por el hecho por el que el pasado 14 de agosto fue condenado.n