De acuerdo con un informe realizado por la Dirección Provincial de Gestión de Indicadores con Perspectiva de Género del Ministerio de Planificación y Modernización, sobre datos proporcionados por la Administración General de Asuntos Previsionales (AGAP) de abril 2020, en menos de la mitad de los 36 municipios de la provincia, la brecha entre empleados hombres y mujeres es inferior al 50%. Es decir que casi en la totalidad de las municipalidades, más son los hombres los que tienen un empleo. El informe revela que en toda la provincia existen unos 18.481 empleados municipales y que la brecha que existe entre trabajadores hombres y trabajadoras mujeres es de 49,48%. En ese marco, aclara que del total de empleados municipales, el 66,44% corresponde a hombres (12.278 agentes) y el 33,56% a mujeres (6.203 trabajadoras).
En el relevamiento sale a la luz que la Municipalidad de Antofagasta de la Sierra es el único municipio con mayor cantidad de mujeres que de varones (-19,49%). Le siguen muy por detrás y en menor brecha Londres (25,53%), Hualfín (27,14%), Santa María (27,23%), Recreo (30,81%), Andalgalá (30,90%), Valle Viejo (30,93%), San Fernando (36,36%), Fray Mamerto Esquiú (37%), San José (38,73%), Belén (41,02%), La Puerta de San José (43,53%), Capayán (48,61%) y Tinogasta (49,15%).
En el caso de San Fernando del Valle, la Capital, también se ubica entre los municipios donde es menor al 50% la brecha entre hombres y mujeres, ya que llega al 46,89%. En ese marco, el porcentaje ocupado por mujeres en puestos laborales municipales es del 34,69%.
Por otra parte, en 21 municipios la brecha entre empleados y empleadas es superior a 50%.
En este grupo se encuentran El Rodeo (52,22%), Pomán (53,44%), Huillapima (56,34%), Aconquija (59,26%), Las Juntas (61,70%), La Puerta (62,86%), Icaño (63,84%), Fiambalá (64,29%), Mutquín (66,29%), Saujil (72,33%), Los Altos (72,46%), Puerta de Corral Quemado (74,81%), Corral Quemado (78,10%), Tapso (79,12%), Santa Rosa (79,67%), Villa Vil (81,20%), Los Varela (82,22%), El Alto (82,68%), Pozo de Piedra (84,03%), Ancasti (86,04%) y Paclín, que está a la cabeza con una brecha del 86,36%.
La Dirección Provincial de Gestión de Indicadores con Perspectiva de Género fue creada bajo la órbita de la Secretaría de Planificación e Inversión Pública del Ministerio de Planificación y Modernización y tiene entre sus funciones la de confeccionar estadísticas administrativas e indicadores de políticas de género que contribuyan en el diseño de cada acción, programa y proyecto propuesto por el Estado.
A finales del mes pasado, la Dirección Provincial de Estadísticas en el aglomerado Gran Catamarca, que se compone de San Fernando del Valle de Catamarca, Valle Viejo y Fray Mamerto Esquiú, la tasa de actividad en las mujeres es menor con respecto a los hombres y la brecha de género es de 17 puntos.
Los indicadores económicos de la medición confirman que la desocupación afecta más a las mujeres. En ese marco, señalan que la tasa de actividad de las mujeres en el primer trimestre de 2018 fue del 51% y en los varones del 67% mostrando una diferencia de 16 puntos porcentuales a favor del último grupo. En 2019, la diferencia disminuye a 15,9% y fue de 49,6% para las mujeres y 65,5% para los hombres. En 2020 esta brecha aumenta 1,9%, pasando a ser de un 48% para las mujeres y un 65,8% para los varones. Esto significa que solo el 48% de la población de mujeres está en condiciones de ofrecer su fuerza laboral en el mercado.
Repercusión en el Concejo
Luego de la presentación de este proyecto, la concejal capitalina Ivana Ibáñez presentó un proyecto de ordenanza que solicita incorporar a la víctima en situación de violencia -con sentencia firme- a la planta municipal para ocupar el lugar vacante de su victimario".
Según explicó la edil, este proyecto tiene como objetivo "implementar políticas de reparación con perspectivas de género, la cual permite incorporar a una mujer en situación de violencia a la planta municipal para ocupar el lugar de trabajo del victimario, cuando éste fuese condenado por agredirla".
"Las mujeres víctimas de violencia de género demandan una situación concreta, sobre todo por la imposibilidad de acceder a un empleo estable, partiendo de la base que las mujeres son las más perjudicadas en el campo laboral, no acceden de la misma forma que los varones", sostuvo Ibáñez, destacando el informe realizado por la Dirección Provincial de Gestión de Indicadores con Perspectiva de Género.
Finalmente, aclaró que esta ordenanza ya es efectiva en varios municipios de nuestro país, siendo necesaria para terminar con la violencia hacia las mujeres.