La diputada Natalia Saseta (PRO) se presentó espontáneamente en la Justicia para dar su versión de los hechos en la causa en su contra por "extorsión y amenazas" realizada por un exempleado de la Cámara de Diputados, llamado Gustavo Acosta.
En el escrito que presentó, la legisladora se defiende al argumentar que en realidad es ella la víctima de una extorsión. En ese marco, adjuntó una serie de audios y capturas de whatsapp donde el abogado de Acosta le solicita dinero para no hacer la denuncia en su contra.
Saseta se presentó en la Justicia
Esta polémica se inició cuando Acosta, quien fue empleado de la Cámara de Diputados hasta junio de este año, denunció penalmente a Saseta al asegurar que durante el tiempo que trabajó en la Legislatura la legisladora le exigía que le dé parte de su sueldo.
Juan Cruz Almendrez, abogado de Acosta, contó que éste era militante del PRO e ingresó a trabajar en la Cámara de Diputados en diciembre del año pasado como empleado de bloque y parte del equipo de Saseta. En marzo de este año, Acosta empezó a percibir su salario y, según la denuncia, desde ese momento y hasta junio de este año, la legisladora “le exigía de forma recurrente y constante que todos los meses debía entregarle un monto fijo justificando el pedido en gastos o aportes partidarios”.
Los montos que le solicitaba la diputada al empleado, según la denuncia, era de entre $10.000 y $27.000 (cuando cobró un retroactivo de su salario) mensuales (por mes cobraba $31.000).
Saseta salió al cruce de su denunciante al afirmar que la presentación en su contra es porque es una víctima de extorsión, ya que le pedían $ 200 mil para evitar la exposición mediática.
En su presentación, Saseta recordó una comunicación con su compañero de bloque, Enrique Cesarini, que le manifestó que se habían comunicado con él para darle aviso que existía una posible denuncia penal y demanda civil en su contra. Tras conocer que la denuncia era presentada por Almendrez, la diputada se comunicó con este abogado, quien le habría dicho: “Yo sé que sos diputada y que esto no te conviene, te conozco de la facultad y sé que sos buena persona, que esto te puede perjudicar, esto se puede arreglar, nos juntemos en tu despacho así hablamos”.
Luego de esa charla, Almendrez se reúne con el abogado de Saseta, donde le habría requerido que para frenar la denuncia pague $200.000, indicando que la mitad era para Acosta y la otra para él. Según el escrito de Saseta, Almendrez habría manifestado que “más allá de que sabía que la denuncia no tenía base o mérito para investigar, ésta se iba a presentar de igual forma ya que conocía las repercusiones que podía tener”.
Posteriormente, Saseta relató que enterada del pedido de Almendrez y Acosta, se negó a "acceder a esta extorsión". "Por ello puse fin a las comunicaciones con el señor Almendrez", sostuvo.