Funcionará como un dispositivo de alojamiento, contención, recuperación y atención a las víctimas de violencia doméstica y/o sexual. Por iniciativa de la concejala Belky Pennise Zavaley que fue acompañada por su par del bloque Frente de Todos, Sergio Figueroa, ingresó en el Concejo Deliberante el proyecto de creación de la Casa Refugio de la Mujer Chacarera, destinada a mujeres y sus hijas e hijos que sufren o hayan sufrido alguna situación de violencia y que no cuentan con un alojamiento seguro, ni redes sociales de contención, y se encuentran en una situación de alta vulnerabilidad social.
“Apenas asumí como concejala una de las primeras propuestas que llevé a la intendenta Susana Zenteno, fue la de poder contar con un lugar de contención y asistencia a mujeres chacareras víctimas de violencia que son prácticamente expulsadas de sus hogares, en la mayoría de los casos con sus hijas e hijos. Por la pandemia se postergó en el tiempo, teniendo en cuenta que había otras demandas más urgentes que atender, pero el proyecto siempre estuvo presente y con Susana queríamos que ese anhelo se haga realidad”, explicó la concejala al agregar que la iniciativa tomó estado parlamentario el jueves y pasó a comisión, por lo que se espera sea aprobada en quince días, según lo establece la Carta Orgánica.
La idea es que sea un espacio preparado para recibir a las mujeres en situación de vulnerabilidad y que cuente con equipos interdisciplinarios conformados por abogadas, psicólogas, trabajadoras sociales y facilitadoras, quienes acompañarán la vida cotidiana dentro de la casa.
“Durante su estadía- advirtió Pennise Zavaley-se trabajará para fortalecer a la mujer en todos sus aspectos, para que pueda rearmar su vida libre de violencia. Un punto fundamental durante la estadía es la capacitación e inserción laboral, para lograr la independencia económica que le permita un egreso autónomo”.
Y destacó que lo más importante del proyecto, es poder brindar un alojamiento seguro para las mujeres de Valle Viejo que están atravesando una situación de violencia de alto riesgo y poder empoderarlas generando nuevos modelos vinculares con sus pares y con sus hijos e hijas.