domingo 14 de julio de 2024
Presidente de ASOLCAT, Francisco Corredoira

“Necesitamos que los trabajadores puedan cosechar sin perder los planes sociales”

Por Redacción El Ancasti

Los meses de cosecha olivícola se acercan y la preocupación por la falta de mano de obra para realizar la tarea es cada vez más grande. Así lo reconoció el presidente de la Asociación Olivícola Catamarca, Francisco Corredoira, quien señaló que al ya conocido problema de la negativa de los trabajadores para no perder los planes sociales, en esta temporada se le suman las restricciones de tránsito por el Covid-19. 

La cosecha comienza a fines de enero y para esta temporada se estima que se van necesitar unos 4 o 5 mil cosecheros. “Generalmente, lo que viene ocurriendo en los últimos años, es que el 80% de la mano de obra no es de Catamarca. Nosotros estamos intentando que ese número se revierta, nos conviene que el 100% de la mano de obra sea local, pero esto no pasa”, reconoció Corredoria y agregó que esto trae una serie de inconvenientes que se deben resolver lo antes posible, teniendo en cuenta que “el trabajo de cosechero no es para cualquiera, es gente que está acostumbrada y sabe cómo hacerlo”. 

El denominado trabajador “golondrina” es necesario para esta tarea y las autoridades deberán definir los protocolos para que puedan ingresar a la provincia. “Ya tuvimos una reunión con el COE y ahora vamos a reunirnos de nuevo. Tenemos que empezar a definir cómo vamos a trabajar en ese sentido porque no podemos llegar a enero sin tener las cosas claras. Vamos a tomar todas las precauciones necesarias porque no queremos enfermarnos nosotros ni que se enferme nuestra gente, pero la cosecha se tiene que levantar porque el sector no tiene margen, si no se levanta, el sector desaparece”. 

En comunicación con Radio Ancasti, Corredoira recordó que el otro problema que hay con los cosecheros es que muchos de ellos cobran un plan y no quieren que se los ponga en blanco porque lo pierden. “Ellos quieren trabajar en negro pero eso es imposible, entonces muchas veces rechazan el trabajo para no perder el plan. Lo que nosotros necesitamos es que los legisladores nacionales arbitren los mecanismos necesarios para que la gente que cobra el plan pueda trabajar sin perderlo. Que los meses que dura la cosecha, que son tres o cuatro, tengan un doble beneficio y así poder contar con más mano de obra”. 
 

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