La intendenta de Valle Viejo, Susana Zenteno, sostuvo que en el municipio a su cargo no hay persecución política y cargó contra quienes organizaron la marcha que se realizó el martes último. “Los que participaron de la marcha son solo un grupo”, indicó al tiempo que aseguró que “la familia municipal está muy feliz".
Del mismo modo, manifestó que los empleados que prestaban servicio en la Escribanía Municipal y que fueron trasladados a la Secretaría de Obras Públicas estaban sin funciones. "Nosotros necesitamos empleados en las calles y no usando los jueguitos de los celulares adentro de las oficinas", indicó. El martes por la tarde, un grupo de empleados que fueron trasladados de dependencias y cesanteados de la comuna protagonizó una marcha en contra de la jefa comunal chacarera. La protesta estuvo encabezada por exfuncionarios y dirigentes radicales, entre ellos Samira Jalile, Jair Jalile (ambos hijos del exintendente Gustavo Jalile) concejales y la diputada provincial Marita Colombo.
Los manifestantes pidieron a Zenteno que “deje de perseguir a los empleados”. Por otra parte, y en el marco del conflicto con el Concejo Deliberante de Valle Viejo, la intendenta manifestó no estar de acuerdo con el presupuesto que aprobó el órgano deliberativo en la semana pasada para su funcionamiento. En ese sentido expresó: “No vamos a darles ese dinero". La semana pasada, empleados municipales de Valle Viejo se manifestaron frente al edificio del Concejo Deliberante para repudiar el presupuesto 2021 que giró a ese órgano para su tratamiento el Ejecutivo municipal.
Los trabajadores sostienen que “se ha violado la autonomía de poderes”. En la sesión, los concejales de la oposición decidieron aprobar el presupuesto para el Concejo Deliberante por un monto de 95 millones, cuando el municipio lo había fijado en $ 58 millones y enviaron a comisión el Presupuesto General enviado por el Ejecutivo municipal. n