El sector de los trabajadores de la industria alimenticia de Catamarca está viviendo una situación difícil en relación con la emergencia económica que atraviesa el país. Por esta razón se ven afectados no solo los empleados cesanteados, sino también el sector productivo local.
La empresa ALCO, ubicada en la localidad de Sumalao, continúa con su funcionamiento irregular por la crisis. Por este motivo, los empleados dados de baja y otros a los que se les adeudan pagos tomaron la planta, medida que afecta, además, a los productores de tomates que se encontraban aguardando por la resolución del conflicto.
Productores de Nueva Coneta y Colonia del Valle expresaron su malestar en relación con la toma de la planta.
“Las pérdidas en términos económicos son incalculables”, manifestó uno de los perjudicados en diálogo con El Ancasti. Los colonos estiman que perdieron alrededor de 1 millón de kilos de tomates que pretendían destinar para industria. “Las autoridades de la empresa nos dijeron que nos comprarían la cosecha cuando se levantara el paro, pero los tomates se pusieron en mal estado por las altas temperaturas”, agregó un productor de Nueva Coneta. Según explicaron, estuvieron esperando desde el 24 de diciembre a que el conflicto se resolviera.
En este sentido, los productores comentaron que la pérdida de la mercadería no fue del 100% porque pudieron realizar unas ventas de último momento a provincias vecinas. Además, resaltaron que los daños ocasionados por las langostas persisten. “Venimos siendo castigados”, añadieron y alegaron que “por estas razones cada vez quedan menos productores en la provincia”.
Los afectados relataron que esta situación que padecen los deja sin la posibilidad de generar puestos de trabajo o invertir en los pequeños comercios locales. “Después de las estafas por parte de Industrias Alimenticias Mendocinas y Camino, confiábamos en Dulcor”, comentó otro de los damnificados e informó que regalaron parte de la cosecha a vecinos de los pueblos.
En este marco, los productores reclamaron la intervención del Gobierno para garantizar el correcto funcionamiento de la empresa ALCO y poder reactivar la producción de tomates. “En algún momento el Gobierno ayudó a la fábrica Dulcor con más de 70 millones de pesos para que pudiera seguir funcionando y hoy no pueden hacer nada por los productores; es una vergüenza”, expresó Jorge Silva, un productor de Colonia del Valle que aseguró que sus pérdidas económicas rondan el millón de pesos. “Aquí somos 4 productores de tomates y perdimos aproximadamente 160.000 kilos” agregó.
Los productores se mostraron empáticos con los reclamos de los operarios de la empresa, pero manifestaron que ellos también se ven perjudicados por la crisis.
"Comprendemos la protesta de los empleados, pero necesitamos una solución, una medida que se preocupe por nosotros", expresó Pedro Martínez, productor de Nueva Coneta.
Según relataron los productores, Dulcor les había dicho que les compraría mercadería porque contaba con la posibilidad de procesar el tomate a menor costo. Explicaron que el costo del flete era menor a cuando la planta le compraba a productores de Salta.
Añadieron que los responsables de la fábrica destacaban que la producción catamarqueña era de mejor calidad.
"Dulcor tenía muy buenas intenciones, pero no se puede hacer nada con la planta tomada", comentó Martínez.
"Alrededor de 20 familias vinieron a buscar los tomates que ya no se pueden vender" agregó el productor que se mostró angustiado por lo acontecido.
Entre las cosechas de Nueva Coneta y Colonia del Valle, las pérdidas económicas superarían el millón de pesos.
"Nunca pudimos trabajar con la planta. Siempre tiene un 'pero'", finalizó el productor.n