FORO ECONÓMICO DE DAVOS

La brecha entre ricos y pobres es cada vez mayor

Según la ONG Oxfam Internacional los 2.153 multimillonarios más ricos del mundo poseen una riqueza equivalente a la de 4.600 millones de personas, es decir, el 60% la población mundial.
martes, 21 de enero de 2020 · 09:39

Según el informe anual “Time to care” (Tiempo de cuidar) elaborado por la ONG Oxfam Internacional (comité Oxford contra el hambre) difundido ayer, los 2.153 multimillonarios más ricos del mundo poseen una riqueza equivalente a la de 4.600 millones de personas, es decir, el 60 por ciento de la población mundial.

La información, basada en datos del Fondo Monetario Internacional (FMI), del Banco Mundial, del Credit Suisse Research Institute y la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), entre otras instituciones, fue difundida en el marco del Foro Económico Mundial de Davos, en Suiza, que se realizará esta semana.  Este encuentro congrega anualmente a políticos, gobernantes, industriales y empresarios en general, economistas e intelectuales famosos del mundo.

“La desigualdad en el mundo está profundamente arraigada y ha alcanzado un nivel escandaloso”, expresa el proyecto. Y agrega: “En América Latina y el Caribe, el 20% de la población concentra el 83% de la riqueza y el número de multimillonarios en la región ha pasado de 27 a 104 desde el año 2000. En 2019, 66 millones de personas, es decir el 10,7% de la población vivía en extrema pobreza, de acuerdo a datos de la Cepal”.

Además, el escrito aclara que “a nivel global, la desigualdad aumenta porque estamos viviendo un modelo económico del capitalismo evolutivo que no pone en el centro de sus preocupaciones las necesidades de las personas y es cada vez más dependiente de una sola cosa: la maximización de las ganancias en breve tiempo”.

Elisa Bacciotti, Directora de las Campañas de Oxfam Italia, agregó: “Esto lleva a comprimir el costo del trabajo y lleva al surgimiento de la llamada Gig Economy, es decir una economía basada en el trabajo temporáneo, free lance, flexible”.

Bacciotti destacó que la globalización, la apertura de los mercados e inversiones y la posibilidad de tener trabajo aumentó. Pero hay que ver qué tipo de trabajo es, si es un trabajo digno, o si es un trabajo que no da beneficios a los trabajadores. “Si no da los beneficios que se requieren, la desigualdad no disminuye”, subrayó.

Las estadísticas del informe publicado por la Oxfam revelan que un trabajador, que actualmente se encuentra ubicado en el 10% de los trabajadores más pobres, debería trabajar tres siglos y medio para conseguir el mismo rédito que un trabajador que se ubica en el 10 por ciento de los trabajadores más ricos.

El informe resalta que el modelo económico sexista profundiza la desigualdad y que las mujeres son a menudo una suerte de “motor oculto” de la economía. En América Latina y el Caribe, el 49% ganan menos del salario mínimo mensual correspondiente a su país: “Para que las personas puedan conducir la propia vida, trabajando, y llegar a fin de mes, alguien debe hacer otros trabajos en casa, que no son retribuidos, ni están contabilizados”, explicó Bacciotti.

“Al no ser retribuido no es ni siquiera reconocido y no goza de aportes jubilatorios. Es el caso generalmente de las mujeres, que a veces trabajan menos horas retribuidas para poder hacer los trabajos de casa no retribuidos. Al hacer esta elección se encontrarán con menos dinero en mano al final del mes y menos aportes jubilatorios por lo cual esta elección está más asociada a la pobreza, agregó la directora.

El informe habló, entre otros puntos, de la necesidad de que las empresas y las personas ricas paguen su justa parte de impuestos y que con ese dinero el Estado haga inversiones en infraestructuras y servicios públicos.

“Seguramente los gobiernos podrían hacer más y no lo hacen. Una cosa muy eficaz sería una lucha sin cuartel contra la evasión fiscal para que el dinero recuperado pueda ser invertido en beneficios de los sectores menos pudientes”, concluyó Bacciotti.

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