Luego de la retractación pública del líder del MAS boliviano, Evo Morales, respecto a su propuesta para crear "milicias armadas" en su país, el Comité Nacional de la UCR y los bloques parlamentarios decidieron no insistir con el proyecto que el miércoles habían presentado para revocarle la condición de refugiado político en Argentina. "Desde el radicalismo valoramos la decisión de Morales porque entendemos que la única salida de la crisis institucional que atraviesa el país hermano solo se logrará a través del diálogo y la paz", argumentaron en un comunicado.
También hubo críticas al Frente de Todos, al sostener que "el silencio o la anuencia de la dirigencia política, una vez más demuestra que, ante expresiones antidemocráticas que incitan a la violencia, nada contribuyen al restablecimiento de las instituciones y de la paz en Bolivia".
"Solo su enérgico repudio posibilita restablecer las condiciones mínimas para transitar un camino de normalización institucional", agregaron.
Una radio indígena de un pueblo de cocaleros de Bolivia dio a conocer un audio adjudicado a Morales en el que éste indicaba que "si volviera a Bolivia o alguien vuelve hay que organizar, como en Venezuela, milicias armadas del pueblo".
La idea generó revuelo, incluso en sectores de su propio partido, y desde el Gobierno de Alberto Fernández le transmitieron que fuera más moderado en sus expresiones políticas.
Luego de eso vendría la marcha atrás de Morales, quien arrepentido aclaró que su "convicción más profunda siempre ha sido la defensa de la vida y de la paz". La UCR se hizo eco de las palabras de retractación del ex jefe de Estado boliviano, y destacó que "no insistirá en el tratamiento del proyecto presentado".