El diputado provincial Víctor Luna (Juntos por el Cambio) cargó contra el Gobierno por la cantidad de funcionarios que tiene designados en el Ejecutivo y aseguró que se utilizan estas designaciones políticas para contener a los dirigentes que fueron derrotados en las urnas. "No hay candidato que haya perdido una elección y no esté nombrado", disparó el legislador, y aseguró que en la actualidad hay más de 3.700 cargos con punto índice.
Luna recordó que en enero de 2016 denunció públicamente que desde diciembre de 2011 hasta ese momento, el Ejecutivo acumulaba 3.754 designaciones. "La propia Gobernadora me contestó que no era así y luego dijeron que enviarían a la Legislatura el listado en detalle, cosa que nunca ocurrió. Ahora no sólo que tienen una cifra similar, sino que esta situación se está profundizando porque los hacen renunciar y les dan contratos de empleo público", deslizó el diputado.
El legislador recordó que entre algunos de los funcionarios "punto índice" están ex intendentes como Daniel Polti (Recreo), José Yapura (Pozo de Piedra) o León Mendoza (San José), y señaló que "tranquilamente se podría reducir el gasto público por este lado, porque esto afecta al presupuesto".
"No hay dirigente o candidato que no haya perdido una elección que no haya sido designado con un punto índice, que van desde 0,50 a 1,40. Estamos hablando de que se convierten en funcionarios con sueldos similares a los de un director provincial pero sin ninguna función", disparó Luna, que en otras oportunidades ya había cuestionado que el Ejecutivo tiene "una política de contraprestación con los dirigentes".
El Ancasti señaló en varias oportunidades la cantidad de asesores y supervisores que fueron designados con los puntos índice en el Ejecutivo, entre los que destacaron algunos que culminaron sus mandatos como legisladores o intendentes. Se trata de integrantes de la Administración Pública que no son simples empleados, sino que cobran mediante la escala que regula a los funcionarios, y que no cumplen con un horario fijo como los trabajadores comunes. Además, los asesores y supervisores no tienen ningún área específica a su cargo, lo que los diferencia del resto de los funcionarios del organigrama.